Faltan menos de dos días para ir al sepelio de la sardina y decir adiós al carnaval. Pero entre las imágenes y los recuerdos -desde el desfile hasta el manteo del pelele- que permanecerán pegados en nuestro particular álbum de este año no puede faltar uno con mucho, mucho sabor. Lo puso Alberto Chicote el sábado en Madrid Río con ese pregón con el que arrancaba una fiesta en la que, como señalaba el famoso cocinero, “la cocina y el disfraz se entrelazan con gracia y picardía”.










