La gasolinera de Atocha, una de las últimas del centro de Madrid, es historia desde el día 2 de junio. Han sido 50 años de concesión no exenta de polémica ya que en su momento este surtidor se negó a formar parte del plan estratégico de 2004 con el que el Ayuntamiento de Madrid quería sacar estas estaciones del centro de nuestra ciudad.