Esta pediatra de Madrid Salud lo tiene claro. Sí se puede erradicar la obesidad infantil, pero no se trata solo de vigilar qué o cuánto comemos. Hay que modificar ciertos hábitos de nuestra vida cotidiana –uso de vehículos para cualquier desplazamiento, sedentarismo de las actividades de ocio infantil-que lo que hacen es propiciar el sobrepeso, algo muy común en las niñas y niños, y que puede ser la antesala de la obesidad









