Todo, menos venir para acabarse.
Mejor rayo de luz que nunca cesa;
o gota de agua que se sube al cielo
y se devuelve al mar en las tormentas.

O ser aire que corra los espacios
en forma de huracán, o brisa fresca.
¡Todo, menos venir para acabarse
como se acaba, al fin, nuestra existencia!

Concha Méndez

¿Quiénes fueron Las Sinsombrero de la Generación del 27?

No es fácil encontrarlas en los libros de texto. En ellos solo aparecen sus compañeros, a quienes todo el mundo conoce: García Lorca, Dalí, Alberti, Buñuel… Aunque tímidamente comiencen a figurar en los programas culturales de algunas ciudades, su obra y sus biografías son prácticamente desconocidas. Maruja Mallo, Rosa Chacel, María Zambrano, Ernestina de Champourcín, María Teresa León, Concha Méndez, Josefina de la Torre o Marga Gil Roësset, entre otras, son las Sinsombrero, el nombre por el que se conoce al grupo de mujeres artistas españolas de la Generación del 27. El espectáculo Olvidadas, en Centro Danza Matadero, les rinde homenaje.

El origen del nombre Las Sinsombrero y su reivindicación

El nombre responde al gesto de quitarse el sombrero en público que protagonizaron Maruja Mallo y Margarita Manso en la Puerta del Sol: «Nos apedrearon llamándonos de todo», relata la misma Mallo en unas grabaciones hechas por TVE tras volver del exilio. Han trascendido los nombres de sus colegas hombres: García Lorca, Dalí, Buñuel o Rafael Alberti. Pero ellas se codearon con la intelectualidad de su época como iguales e, incluso, en algunos casos, nos regalaron obras más valiosas que las de algunos de sus contemporáneos masculinos, tal y como apuntan varios expertos.

Mural de las Sinsombrero en la Biblioteca Pública Municipal Pozo del Tío Raimundo en Puente de Vallecas
Mural de las Sinsombrero en la Biblioteca Pública Municipal Pozo del Tío Raimundo en Puente de Vallecas

Marga Gil y otras artistas olvidadas del 27

Curioso, por ejemplo, es el caso de Marga Gil, pintora, dibujante y escultora en quién se inspiró Antoine de Saint-Exuperý para las ilustraciones de su archiconocida El Principito. Solo hay que ver algún dibujo de Marga para entender cómo la copia masculina ha superado injustamente a la original femenina. Una, conocida en todo el mundo; la otra, ignorada.

El franquismo las desterró no solo al exilio sino también al olvido y, aunque España ha tardado en reivindicarlas, su legado es hoy un poco más visible gracias, en parte, a mujeres como ellas.

Olvidadas, el homenaje de Mercedes de Córdoba

Marzo termina, en Centro Danza Matadero, rindiendo homenaje a las Sinsombrero gracias a la artista Mercedes de Córdoba y su pieza Olvidadas (A las sinsombrero). Durante el 27 y 28 de marzo, la coreógrafa creará un espacio íntimo donde se unen ambos mundos: el suyo propio y el de ellas. Un rescate del olvido, una obligación, pero, también, una obsesión.

El punto de inflexión de su fijación por la historia de estas mujeres viene de una anécdota de la infancia de Concha Méndez que aparece en su biografía. Al parecer, un amigo de sus padres que los visitaba a menudo habló con los hermanos varones de Méndez sobre el futuro. “Yo quiero ser capitán de barco”, contestó Concha. Y el hombre le responde rápidamente “anda, niña, cállate, que las niñas no son nada”.

Un lenguaje flamenco para recuperar la memoria de Las Sinsombrero

Mercedes de Córdoba explica la indignación que le produjo conocer esta escena. No es la única. Durante el proceso de documentación de su espectáculo, Mercedes recuerda “ver la mirada nostálgica de una foto de Marga Gil. Me enganchó”.  Y, a partir de ahí, surgió todo un universo derivado de su reacción al conocerlas a todas. “Lo más lógico hubiera sido una obra con personajes, ellas. Pero pensé que era mucho más honesto plasmar mi respuesta al conocer cómo ha sido de injusta la historia con ellas. Yo quería ser el filtro”

Momento del espectáculo 'Olvidadas'. Imagen de Rina Sraboniar
Momento del espectáculo ‘Olvidadas’. Imagen de Rina Sraboniar

Desde un sinfín de metáforas, símbolos y un lenguaje corporal repleto de ironía, la coreógrafa y bailaora viajará junto a un elenco femenino hacia un mundo donde el tiempo se detiene. La falta de respuestas a la hora de recordar, la imposibilidad de ser entendidas, la mentira, la represión, la tortura y la muerte son los pilares sobre los que se sostiene un fin muy concreto: el de invitarnos a redescubrir a estas mujeres. Lo ha conseguido: Olvidadas (A las sinsombrero) ha ganado recientemente el Premio Lorca al mejor espectáculo flamenco.

La bailaora y coreógrafa Mercedes de Cordoba en un momento de 'Olvidadas'. Imagen de Rina Srabonian
La bailaora y coreógrafa Mercedes de Cordoba en un momento de ‘Olvidadas’. Imagen de Rina Srabonian

Madrid y Las Sinsombrero: epicentro de la vanguardia

Comprometidas con su época, rompedoras, desarrollaron su actividad artística en Madrid, ciudad donde la mayoría estudiaron y residieron. Abiertas a nuevos conceptos de modernidad y a las corrientes de vanguardia que provenían de Europa, recuperaron también la tradición popular. Quizá, el año que viene, celebración del centenario de la Generación del 27 ellas estén, por fin, en primera fila.