La vicealcaldesa de Madrid, Begoña Villacís, acompañada por el concejal de Latina, Alberto Serrano, ha supervisado este sábado los trabajos de recogida de ramas y árboles caídos tras el paso de los temporales Filomena y Hortensia. Junto a técnicos municipales encargados de revisar y evaluar el arbolado en la ciudad, Villacís ha comprobado cómo los trabajos se centran, principalmente, en retirar los ramajes existentes en la vía pública y trasladarlos a las plantas de compostaje municipales para poder utilizar el abono orgánico en los jardines de la ciudad.

“La situación del arbolado en la ciudad es muy grave y por eso el Ayuntamiento puso en marcha un contrato el 14 de enero para contratar a 1.100 operarios más y 450 equipos de maquinaria para podar las ramas afectadas. Vamos a priorizar las actuaciones en las vías urbanas por motivos de seguridad y luego procederemos con los parques, que todavía siguen cerrados”, ha explicado la vicealcaldesa.

En palabras de Villacís, “esta primera acometida será un plan de 50 días para abordar la totalidad de Madrid de forma urgente y segura y poniéndonos como objetivo que sobreviva el máximo número de árboles posible”.

Estas labores se suman a las desarrolladas durante las últimas semanas, que han consistido en permitir la accesibilidad viaria para vehículos y peatones, retirar ramas de grandes dimensiones, equilibrar las copas de los árboles y mantener las ramas con viabilidad de futuro.

La vicealcaldesa ha recordado que Madrid tiene muchos árboles de hoja perenne, como los pinos, que han sido los más afectados. Alrededor de 700.000 árboles se han visto afectados en la ciudad, sobre todo en la Casa de Campo, con alrededor del 60 % de ejemplares dañados, o en el parque de El Retiro, donde de los 17.400 árboles existentes, la estimación de los técnicos municipales es que un 68 % está afectado. /