La Junta de Gobierno ha dado luz verde hoy al contrato de servicio para la ‘Prevención del duelo complicado-comunidades compasivas’, para el que ha aprobado destinar más de 1,1 millones de euros (1.133.392) en un contrato de dos años de duración prorrogable hasta tres, con el objetivo de ofrecer a las personas en duelo un programa de acompañamiento, que desarrolla el organismo municipal Madrid Salud, para prevenir que el dolor se cronifique y se convierta en enfermedad, según ha informado la vicealcaldesa, delegada de Seguridad y Emergencias y portavoz municipal, Inma Sanz.

“La pérdida de una persona cercana es uno de los acontecimientos vitales más estresantes que puede vivir cualquier ser humano y de ahí este programa municipal, porque, aunque el duelo es un proceso normal y adaptativo, puede derivar en problemas de ansiedad, depresión o abuso de sustancias cuando no se cuenta con los recursos personales, emocionales y sociales adecuados”, ha explicado Sanz. En España, la prevalencia media ponderada del duelo complicado se sitúa en el 21,5 %.

El modelo de intervención que lleva a cabo Madrid Salud combina la promoción de la salud mental, la prevención y la participación de la comunidad más cercana al afectado. Así, este programa se orienta a fortalecer la capacidad de las personas y de los barrios y entornos donde viven para cuidar, acompañar y sostener a quienes atraviesan momentos de especial vulnerabilidad.
Este programa municipal se desarrolla en la red de centros municipales de Madrid Salud, incluidos el Centro Joven y el Centro de Prevención de Deterioro Cognitivo, en coordinación con entidades y otras redes comunitarias de los distritos madrileños. Su finalidad es sensibilizar a los vecinos, promover redes de apoyo y cuidado mutuo, reforzar el papel de la comunidad ante el final de la vida y favorecer una adecuada elaboración de las pérdidas.
Con esta iniciativa, Madrid Salud consolida un enfoque de ciudad que entiende el cuidado como una responsabilidad compartida. Las comunidades compasivas buscan precisamente ese objetivo: que ninguna persona tenga que atravesar sola el dolor de una pérdida y que su entorno disponga de herramientas para acompañarla mejor durante el proceso de duelo.
El programa también se enmarca en las líneas municipales de fomento del bienestar emocional, prevención de la soledad no deseada y reducción de desigualdades en salud, con especial atención a las personas y colectivos en situación de mayor vulnerabilidad. /

