Madrid ha sido reconocida como Ciudad Arbórea del Mundo 2025, un distintivo internacional que premia a aquellas ciudades que destacan por su compromiso con la conservación, gestión y expansión del arbolado urbano. Con este nuevo reconocimiento, la capital se convierte en la única ciudad española en lograrlo durante siete años de manera consecutiva y se consolida entre el selecto grupo de urbes del mundo que lo han conseguido por su apuesta por el desarrollo de infraestructuras verdes como elemento esencial para la sostenibilidad urbana.

Este reconocimiento pone en valor el trabajo desarrollado por el Ayuntamiento en materia de planificación ambiental y gestión del patrimonio natural de la ciudad. El galardón reconoce no solo la cantidad de árboles presentes en la ciudad, sino también la existencia de una estrategia integral de gestión, basada en criterios técnicos, planificación a largo plazo y participación ciudadana. El hecho de haber obtenido esta distinción durante siete años consecutivos refleja la continuidad de las políticas municipales orientadas a fortalecer la infraestructura verde de la ciudad y a promover un modelo de desarrollo urbano más equilibrado y respetuoso con el medio ambiente. Asimismo, este galardón internacional contribuye a situar a Madrid como referente en sostenibilidad urbana a nivel global, impulsando nuevas iniciativas destinadas a ampliar y mejorar su patrimonio verde en los próximos años.

Reconocimiento internacional a un esfuerzo sostenido

El programa Tree Cities of the World, impulsado por Naciones Unidas (FAO) y Arbor Day Foundation, distingue cada año a las ciudades que cumplen una serie de requisitos relacionados con la normativa y la inversión en arbolado urbano. Entre estos criterios se incluyen disponer de una estructura de gestión del arbolado, contar con un inventario actualizado, garantizar recursos económicos para su conservación, aplicar una normativa específica para su protección y fomentar la sensibilización ciudadana mediante actividades y eventos.

La continuidad de Madrid dentro de esta red internacional refleja el esfuerzo sostenido de la ciudad por consolidar un modelo urbano en el que la naturaleza desempeña un papel central en la planificación del espacio público.

Madrid, cada vez más verde

Madrid destaca a nivel internacional por la presencia de arbolado en su territorio. El 26 % de su superficie está cubierto por árboles. En total, la capital cuenta con cerca de 5,7 millones de árboles pertenecientes a más de 500 especies distintas y con alrededor de 3.800 espacios verdes repartidos entre parques, jardines y otras áreas ajardinadas.

El compromiso municipal con la ampliación y el cuidado de estos espacios se refleja en las inversiones realizadas en los últimos años. Entre 2019 y 2026, el Ayuntamiento ha destinado más de 112 millones de euros a 132 intervenciones dirigidas a crear nuevas zonas verdes y mejorar las existentes, de las cuales 112 ya se han ejecutado. Asimismo, desde noviembre de 2021, el presupuesto destinado a los servicios de mantenimiento, limpieza y conservación de parques y jardines ha aumentado un 48,3 %. Actualmente, el presupuesto anual de mantenimiento de las zonas verdes y los parques históricos y singulares de la ciudad alcanza los 210 millones de euros.

Los árboles urbanos desempeñan un papel fundamental en la mejora del entorno de las ciudades. En el caso de Madrid, el desarrollo y mantenimiento del arbolado contribuye de forma significativa a mejorar la calidad del aire, reducir la contaminación y mitigar el efecto de isla de calor, uno de los principales desafíos ambientales de las grandes áreas metropolitanas.

Además, los árboles favorecen la regulación de la temperatura, la captación de dióxido de carbono, la reducción del ruido y la mejora de la biodiversidad urbana, proporcionando hábitats para diferentes especies de fauna. Por otro lado, los espacios verdes y las calles arboladas fomentan la actividad física, el contacto con la naturaleza y el bienestar de los ciudadanos.

La capital cuenta con una amplia red de espacios verdes y zonas arboladas que forman parte de su infraestructura ambiental. Entre ellos, destacan grandes parques históricos, jardines urbanos, bulevares arbolados y corredores verdes que conectan distintos distritos de la ciudad. Este patrimonio natural constituye un elemento esencial de la identidad urbana de Madrid y desempeña un papel estratégico en la construcción de una ciudad más sostenible y habitable. /