La Junta de Gobierno municipal ha aprobado de forma definitiva este jueves el Plan de Acción en Materia de Contaminación Acústica (PAMCA), una iniciativa que consolida a Madrid como referente nacional e internacional en la lucha contra el ruido. Con cuatro líneas de actuación, este plan afronta el reto de alcanzar un Madrid más silencioso y con una mejor calidad acústica para sus vecinos, según ha explicado el delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, en la rueda de prensa posterior a la Junta.

El delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante
El delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante

El plan, al que se han incorporado 30 de las 52 alegaciones presentadas, define las zonas tranquilas a preservar, que se han triplicado de las ocho recogidas en el plan de 2009 a las 24 actuales y establece posibles medidas a desplegar en los puntos que aún presentan un mayor conflicto en esta materia, tras haberse constatado una reducción del 80 % de los vecinos expuestos a altos niveles de contaminación acústica en las últimas dos décadas.

Este PAMCA está asociado a la cuarta fase del cartografiado estratégico del ruido del Ayuntamiento de Madrid y responde al mandato establecido por la Ley 37/2003, de 17 de noviembre, del Ruido y por los reales decretos que la desarrollan. En virtud de esta ley, las administraciones competentes deben elaborar y aprobar planes de acción. En el caso de Madrid, la capital ha sido pionera, desde la aprobación de su primera ordenanza en 1969, en el desarrollo de un marco normativo, técnico y de gestión orientado a la mejora del entorno sonoro urbano. Un compromiso materializado no solo en la regulación y planificación de medidas específicas, sino también en el control continuo de los niveles de ruido ambiental a través del Sistema Integral de Vigilancia de la Contaminación Acústica, que cuenta con estaciones de medición distribuidas por toda la ciudad.

El plan municipal aprobado hoy establece medidas correctoras que buscan reducir el ruido y avanzar hacia una movilidad más silenciosa con iniciativas integradas en la Estrategia de Sostenibilidad Ambiental Madrid 360 como el impulso del transporte público, el uso de vehículos eléctricos, la ampliación de puntos de recarga, el desarrollo de la red ciclista y la renovación de flotas municipales.

A estas actuaciones, se suman las grandes obras de transformación que está ejecutando el Gobierno municipal en estos momentos. Entre ellas, el soterramiento de la A-5 y la construcción del futuro Paseo Verde del Suroeste, que reducirá un 90 % el tráfico en superficie, creará un corredor verde y disminuirá en unas 4.300 personas la población expuesta a niveles sonoros superiores a los objetivos de calidad acústica o la cubrición de la M-30 a la altura de Ventas, que eliminará el efecto barrera entre los distritos de Salamanca y Ciudad Lineal, generando nuevos espacios verdes, con un beneficio en materia acústica para los vecinos de la zona.

Más transporte público, movilidad silenciosa y ocio respetuoso

El plan identifica 24 zonas tranquilas a preservar, como el parque del Retiro, la Casa de Campo, la Dehesa de la Villa y el parque de Juan Carlos I, así como corredores verdes y áreas residenciales de baja exposición acústica en Valdebebas y el Ensanche de Vallecas para, a través del desarrollo de distintas iniciativas, facilitar su acceso, fomentar su uso responsable y preservar su calidad acústica frente a futuras presiones urbanas. Se trata del triple de zonas tranquilas que las definidas en el plan de 2009. También se proponen posibles actuaciones correctoras en 33 puntos concretos de la ciudad como la avenida de la Ilustración, el paseo de la Castellana, la M-30 o las calles de Bravo Murillo, Velázquez o General Ricardos.

Esta hoja de ruta para los próximos años apuesta por seguir avanzando en la mejora del transporte público mediante el incremento del porcentaje de autobuses eléctricos en la Empresa Municipal de Transportes, la evaluación de la reducción de los tiempos de trayecto y de espera en parada o el impulso de carriles Bus-VAO; promover la renovación de neumáticos y el uso de vehículos más silenciosos; fomentar la movilidad peatonal y la micromovilidad; ampliar el Servicio de Estacionamiento Regulado (SER); integrar criterios acústicos en el planeamiento urbano y en la construcción de equipamientos; instalar nuevas pantallas acústicas y paneles fonoabsorbentes en accesos y pasos inferiores, y reforzar las medidas orientadas a una mejor gestión del ocio a través de campañas de mediación y sensibilización sobre un ocio nocturno responsable, la gestión de las Zonas de Protección Acústica Especial (ZPAE) y los grandes eventos o el control de actividades potencialmente molestas por ruido.

El plan de acción subraya la relevancia de medidas ya implantadas en los últimos años como el desarrollo de una normativa ambiciosa a través de la Ordenanza de Movilidad Sostenible; la ampliación de bicimad y del Servicio de Estacionamiento Regulado; la protección de los entornos escolares y la creación de zonas de bajas emisiones; la instalación de asfaltado fonoabsorbente; las ayudas Cambia 360, que han impulsado la modernización progresiva del parque automovilístico; la declaración y revisión permanente de las ZPAE de Gaztambide, Centro, Azca-avenida de Brasil y Trafalgar-Ríos Rosas; el estudio de medidas para compatibilizar la celebración de grandes eventos con el descanso vecinal, así como las actuaciones de inspección, sensibilización y educación desarrolladas en los 21 distritos.

En los últimos 20 años, desde 2006, Madrid ha logrado reducir en torno al 80 % la población expuesta a niveles elevados de ruido. Solo respecto a 2016, la población expuesta se ha reducido más de un 50 % en el periodo nocturno y un 40 % en los periodos diurno y vespertino. La comparativa de personas expuestas al ruido por tráfico rodado sitúa a la ciudad de Madrid por debajo de grandes ciudades europeas como Berlín, Bruselas, París, Hamburgo o Viena. Destacan de manera positiva especialmente los valores durante el periodo nocturno, en el que Madrid se sitúa muy por debajo de las ciudades con mayor población expuesta (26 puntos por debajo de Viena, 21 por debajo de París o seis por debajo de Berlín). /

El delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante: