Madrid vuelve a vivir uno de los momentos más especiales del calendario primaveral. La ciudad se llena de color, fragancias y actividad en sus parques y jardines y uno de los lugares donde esta transformación se aprecia con mayor intensidad es la Rosaleda del parque del Oeste. Este jardín acoge la edición de los concursos popular e internacional Rosas Nuevas Villa de Madrid, que convierten a la capital en punto de encuentro para especialistas, cultivadores y amantes del mundo de la rosa.

La celebración de estos certámenes supone una oportunidad para poner en valor el patrimonio verde madrileño y reforzar la conexión entre vecinos y visitantes con uno de los espacios naturales más emblemáticos de la ciudad. Cada primavera, la Rosaleda se transforma en un escenario donde confluyen tradición, innovación floral, investigación botánica y participación ciudadana.
Madrileños y visitantes eligen su rosa favorita
Uno de los momentos más esperados por todos los amantes de las rosas será la celebración del XXVI Concurso Popular, una iniciativa que convierte a los ciudadanos en protagonistas activos. Del 15 al 20 de mayo, vecinos, visitantes y aficionados podrán votar por su rosal favorito entre las 82 variedades participantes en competición. Este certamen permite descubrir de cerca las nuevas creaciones florales y reconocer aquellas que despiertan mayor admiración entre el público.

Las votaciones estarán abiertas desde las 10:00 horas del día 15 hasta las 20:30 h del día 20 en modo presencial y hasta las 21:00 h si las votaciones se realizan online. En la Rosaleda se habilitarán mesas con papeletas para facilitar la participación, mientras que quienes no puedan acudir al jardín podrán emitir su voto a través de este enlace habilitado por la organización.
El Concurso Popular se ha consolidado como una de las actividades más participativas y queridas, ya que permite a los ciudadanos formar parte del proceso de reconocimiento de las nuevas variedades. Más allá de la valoración técnica del jurado profesional, este premio pone el foco en la estética y la conexión que cada rosal genera entre quienes visitan la Rosaleda.
La variedad más votada recibirá el distintivo ‘Rosa de Madrid 2026’, un galardón especialmente valorado por cultivadores y obtentores por representar la elección directa del público. Además, todas las personas que hayan votado por la variedad ganadora participarán en el sorteo de diez plantas de rosal.
Actividades especiales para todos los públicos
El 20 de mayo, última jornada de votación popular, la Rosaleda acogerá una programación especial de actividades culturales y educativas dirigida a públicos de todas las edades.
Durante esa jornada, las personas que voten presencialmente recibirán una rosa cortada como obsequio y podrán disfrutar de diferentes propuestas organizadas en el jardín, convirtiendo la visita en una experiencia festiva y familiar. También se llevará a cabo la presentación de una emisión filatélica vinculada a la Rosaleda y al concurso. A las 17:30 h, tendrán lugar actividades infantiles y talleres de pintura, manualidades y juegos educativos centrados en la naturaleza, las rosas y el respeto al medio ambiente. A las 19:00 h, se podrá disfrutar del concierto al aire a cargo de las Orquestas Escolares Arcos.
Estas actividades refuerzan el carácter abierto y participativo del certamen, afianzando a la Rosaleda como un espacio de convivencia, cultura y encuentro ciudadano.
Un certamen consolidado entre los más importantes del mundo
El Concurso Internacional de Rosas Nuevas Villa de Madrid se ha consolidado a lo largo de sus siete décadas de historia como uno de los concursos de referencia en el ámbito internacional. Su prestigio radica tanto en la calidad de las variedades participantes como en el rigor del proceso de evaluación.
En esta edición, en la que se celebran los 70 años de su creación, participan productores y cultivadores procedentes de 12 países, Alemania, Bélgica, Dinamarca, España, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón, Países Bajos, Polonia, Nueva Zelanda y Sudáfrica, lo que confirma el reconocimiento internacional del certamen.
Los rosales que concurren al concurso no llegan al jardín el mismo año de participación. Los cultivadores envían sus ejemplares inéditos con una antelación de entre dos y tres años para que puedan ser plantados y observados en la Rosaleda madrileña. Este proceso permite evaluar su adaptación al clima local, su comportamiento vegetativo y la evolución de la floración.
Durante este periodo, una comisión permanente realiza un seguimiento continuo de las plantas, valorando aspectos como el vigor y desarrollo del rosal, la abundancia y continuidad de la floración, la resistencia a enfermedades y condiciones climáticas, la forma y el color de la flor, la intensidad del perfume y la originalidad ornamental. La evaluación final se celebrará el 22 de mayo, único día del año en el que la Rosaleda permanecerá cerrada al público hasta las 16:00 h.
82 nuevas variedades y 25 cultivadores en competición
En la edición de 2026, participan un total de 82 nuevas variedades de rosas, presentadas por 25 cultivadores especializados. Estas variedades se distribuyen en diferentes categorías que reflejan la diversidad tipológica y ornamental de los rosales.
La clasificación por categorías es la siguiente:
HT (Híbrido de Té): 21 variedades.
FLO (Floribunda): 39 variedades.
MIN (Miniatura): 4 variedades.
ARB (Arbustivo): 8 variedades.
CS (Cubresuelo): 5 variedades.
SX (Trepador): 5 variedades.
Cada categoría responde a características específicas relacionadas con el porte, la forma de crecimiento, el tamaño de la flor y su función ornamental.
Patrimonio verde y referente internacional
La Rosaleda de Ramón Ortiz fue fundada en 1955 y debe su nombre al que fuera director de Parques y Jardines del Ayuntamiento de Madrid y sucesor de Cecilio Rodríguez. Situada en el corazón del parque del Oeste, ocupa una superficie aproximada de 32.000 metros cuadrados y alberga más de 20.000 rosales pertenecientes a unas 700 variedades distintas.
Este espacio verde constituye mucho más que un jardín ornamental. A lo largo de las décadas, la Rosaleda ha evolucionado como centro de observación y adaptación botánica, permitiendo estudiar el comportamiento de nuevas variedades de rosas en un entorno urbano y bajo las condiciones climáticas específicas de Madrid. Su trazado, inspirado en los grandes jardines europeos dedicados a las rosas, ofrece un recorrido accesible y abierto al público durante todo el año. Durante la primavera y el inicio del verano alcanza su máximo esplendor, consolidándose como uno de los principales atractivos paisajísticos de la ciudad. /




