La Feria del Cómic de Madrid, celebrada del 26 al 29 de marzo, ha cerrado su segunda edición en Matadero Madrid con un crecimiento notable de participación y una mejora sustancial en la experiencia del público. Organizada por el Ayuntamiento y la Asociación de Librerías de Madrid, en colaboración con la Fundación Germán Sánchez Ruipérez/Casa del Lector, la feria ha reunido a librerías, editoriales, autores y lectores en un formato ampliado que refuerza su presencia dentro de la agenda cultural de la ciudad.
La delegada de Cultura, Turismo y Deporte, Marta Rivera de la Cruz, ha calificado la feria como “un proyecto cultural estratégico para la ciudad”. Además, ha destacado que esta cita “no solo impulsa la industria del libro”, sino que también “refuerza el acceso de los ciudadanos a la cultura en un espacio abierto, diverso y de calidad”.
Una edición de mayor dimensión que la anterior
Los datos recabados entre los expositores apuntan a un aumento del volumen de negocio global de la feria de casi un 34 % (33,7 %) respecto al año pasado. Asimismo, la edición de este año ha supuesto un aumento notable en el número de casetas (de 36 a 60) y expositores (de 51 a 84), ampliando la oferta disponible y dando cabida a una mayor diversidad de proyectos editoriales y libreros. En este contexto, el modelo de gestión de casetas por parte de librerías se reafirma como uno de los elementos diferenciales de la feria, favoreciendo la diversidad de catálogo y el contacto directo con los lectores.
La programación cultural ha registrado una alta participación, con aforos completos en la mayoría de las actividades programadas. Destaca la implicación de todo el sector del libro y la fluidez de la colaboración entre librerías y editoriales, que posiciona a esta feria como un espacio de intercambio profesional y comercial.
Además, la nueva disposición del espacio comercial ha contribuido a mejorar la experiencia del visitante, al favorecer una circulación más fluida del público y una mejor convivencia entre las colas de las firmas —297 sesiones en total— y el tránsito general, evitando aglomeraciones.
Diversidad de la demanda y ampliación de públicos
La feria ha desplegado una oferta amplia y diversa, con una presencia reforzada del manga en las casetas respecto a la edición anterior y una programación infantil ampliada que ha tenido una gran acogida entre el público familiar, especialmente en propuestas como el taller para aprender a dibujar tu propio cómic.
La feria no solo ha tenido un impacto directo en la actividad de librerías, editoriales y distribuidoras, sino que también ha contribuido a dinamizar el entorno de Matadero Madrid. Además, la exposición dedicada al cómic belga que ha podido disfrutarse durante la feria, gracias a la colaboración de la Delegación general Valonia-Bruselas, podrá seguir visitándose en la Casa del Lector hasta el próximo 9 de abril. /




