El teatro Fernán Gómez. Centro Cultural de la Villa acogerá a partir del 21 de mayo La Barraca, adaptación de la novela del escritor y político valenciano de finales del siglo XIX Vicente Blasco Ibáñez. Con versión de Marta Torres y dirigida por Magüi Mira, se podrá ver en el escenario de la Sala Guirau de este espacio del Área de Cultura, Turismo y Deporte hasta el 21 de junio.

El actor Antonio Hortelano en la representación de La Barraca
El actor Antonio Hortelano en la representación de La Barraca. Fuente: Teatro Fernán Gómez

Protagonizada por Daniel Albadalejo, Antonio Hortelano, Patricia Ross, Jorge Mayor, Antonio Sansano, Claudia Taboada, Elena Alférez y Jaime Riba, esta obra, que bien podría estar sucediendo en muchos lugares en la actualidad, reflexiona sobre la necesidad imperiosa de crear espacios donde la convivencia sea pacífica y sostenible.

La directora, Magüi Mira, presenta una puesta en escena que conecta con el público de hoy al mostrar una historia actual sin renunciar a su intemporalidad. En la parte artística, la escenografía corre a cargo de Curt Allen y Leticia Gañan, mientras que la composición musical recae sobre Santi Martínez y el diseño de iluminación es de José Manuel Guerra.

Sinopsis

La barraca cuenta el rechazo al que se ve sometida la familia de Batiste Borrull al instalarse en una barraca y unas tierras de la huerta valenciana tras el desahucio de su anterior inquilino. Los hortelanos de la zona hacen imposible el asentamiento a estos forasteros y les impiden el trabajo honesto con violencia y crueldad.

La historia que cuenta La barraca conmociona por la actualidad de sus personajes.

Porque, como explica Magüi Mira, “La barraca es una historia de siempre. Nos habla de la eterna lucha entre la razón y la violencia, de una comunidad enferma con comportamientos salvajes. Nos habla de la identidad necesaria que nos da el arraigo a la tierra en la que nacemos”.

Esta emblemática obra de Vicente Blasco Ibáñez, figura muy comprometida con las clases rurales, habla del hambre, la miseria, la violencia. Desde el pensamiento de Ibáñez, su palabra nos empapa con el gran antídoto que nos lleva a la vida: la cultura y el conocimiento. /