La Dirección General de Patrimonio Cultural y Paisaje Urbano ha finalizado el proceso de restauración de 13 de las 17 piezas que componen el Museo de Escultura al Aire Libre del Paseo de la Castellana. El contrato, adjudicado por un importe próximo a 70.000 euros, ha permitido acometer estos trabajos, que se iniciaron en el verano de 2025.

'Unidades Yunta', de Pablo Serrano, al fondo de la imagen
‘Unidades Yunta’, de Pablo Serrano, al fondo de la imagen

Inaugurado oficialmente en 1979, este museo se sitúa bajo el paso elevado que conecta las calles de Juan Bravo y Eduardo Dato, en el paseo de la Castellana. Se trata de un espacio singular del patrimonio municipal que reúne 17 esculturas de destacados artistas de la vanguardia española del siglo XX.

En esta actuación se ha intervenido en las siguientes trece esculturas: Plaza-Escultura, de Gustavo Torner; Mediterránea, de Martín Chirino; Estructura permutacional, de Francisco Sobrino; Estructura hiperpoliédrica del espacio, de Rafael Leoz; Un món per a infants, de Andreu Alfaro; Estela de Venus, de Amadeo Gabino; Al otro lado del muro, de José María Subirachs; Proalí, de Marcel Martí; Proyecto para un monumento IV B, de Pablo Palazuelo; Volumen-relieve-arquitectura, de Gerardo Rueda; Toros ibéricos, de Alberto Sánchez; La Petite Faucille, de Julio González, y Unidades Yunta, de Pablo Serrano.

El resto de las piezas —Tríptico, de Manuel Rivera; Móvil, de Eusebio Sempere, y Mère Ubu, de Joan Miró— se restauraron en campañas anteriores. Por su parte, la obra Lugar de Encuentros III, de Eduardo Chillida, fue objeto de una intervención específica con motivo del centenario del artista, celebrado en 2024.

Se han realizado actuaciones específicas en cada una de las esculturas, adaptadas a su material de construcción. Entre ellas, se han llevado a cabo análisis previos de materiales, acabados y depósitos; trabajos de limpieza mediante diferentes sistemas adecuados a cada elemento; rejuntados y reintegraciones de morteros, así como reparaciones puntuales de materiales dañados, recuperando la imagen del conjunto de piezas que conforman el museo.

Un museo único al aire libre

El Museo de Escultura al Aire Libre de la Castellana ocupa 4.200 m² distribuidos en tres niveles escalonados y carece de cerramiento, lo que ha permitido que sus piezas puedan contemplarse libremente desde su apertura. Esta característica ha hecho especialmente necesaria su conservación periódica, tanto para garantizar su integridad como para preservar su visibilidad dentro del paisaje cultural de Madrid.

En el primer nivel escalonado, el gran muro de contención de la calle de Serrano se encuentra cubierto por una cascada de láminas de agua, diseñada por Eusebio Sempere a base de módulos de hormigón blanco, con formas onduladas, que originan efectos de luz y movimiento. El segundo sector está presidido por el mural de Gerardo Rueda, flanqueado por las esculturas de Palazuelo y Miró. Estas dos obras fueron las últimas en incorporarse al museo, a finales de 1978 y principios de 1979, respectivamente.

En el nivel inferior se encuentra la gran explanada que alberga tres de las piezas más representativas de la colección: Lugar de Encuentros III de Eduardo Chillida, más conocida como La sirena varada, que preside el centro del recinto, junto a las esculturas de Alberto Sánchez y Julio González. /