El patio central de Conde Duque acogió anoche el concierto de Farruquito, una de las grandes citas de la 42ª edición de Veranos de la Villa. El bailaor sevillano ofreció un espectáculo en el que tradición, fuerza y emoción se dieron la mano, reafirmándose como una de las grandes figuras del flamenco contemporáneo.

Acompañado por sus músicos de siempre, Farruquito recorrió algunos de los principales palos del género (seguiriya, tangos, alegrías y soleá) en una velada marcada por la improvisación, la complicidad sobre el escenario y la intensidad de cada interpretación. Con un absoluto respeto por la esencia del flamenco, el público pudo disfrutar de la autenticidad y el virtuosismo que caracterizó su propuesta artística.

Juan Manuel Fernández Montoya, Farruquito, ha recibido numerosos premios y reconocimientos a lo largo de su trayectoria. Además de su faceta como bailaor, es también un prestigioso coreógrafo, director artístico y compositor musical. /