El Ayuntamiento de Madrid, a través del Área de Cultura, Turismo y Deporte, colocará una placa en recuerdo a uno de los personajes fundamentales de Benito Pérez Galdós. La protagonista de Fortunata y Jacinta vivió en la ficción en la Cava de San Miguel, 11, justo detrás de la plaza Mayor, en el corazón del Madrid de la época.

La delegada del Área, Andrea Levy, ha destacado que “este homenaje, que recuerda a uno de sus más conocidos personajes, se enmarca dentro de los actos que hemos programado desde el Ayuntamiento de Madrid para conmemorar el centenario de Benito Pérez Galdós”. El Consistorio pone así en valor, ha dicho Levy, “a las mujeres protagonistas y secundarias en la obra del autor, todas ellas personajes muy potentes y emblemáticos de la literatura española, como Marianela, Tristana, la de Bringas, doña Perfecta o Electra”.

El Área de Cultura del Ayuntamiento de Madrid está desarrollando todo un programa de actos culturales con motivo de la conmemoración del centenario del fallecimiento de Benito Pérez Galdós. Junto al conjunto de eventos programados, el mes que viene se colocará esta placa en recuerdo de Fortunata, personaje clave de la obra de Galdós y protagonista de Fortunata y Jacinta. Dos historias de casadas, publicada en 1887.

Andrea Levy ha reivindicado así la vigencia de los personajes del gran novelista, “Fortunata tendrá su placa en el centro de Madrid. Las conmemoraciones pasan, pero acciones como esta perdurarán para enriquecer la rica historia literaria de la ciudad. Este año 2020 está siendo, el año de Benito Pérez Galdós”.

En el número 11 de la Cava de San Miguel, en el corazón de Madrid, se encuentra la casa en la cual cobró vida literaria para la inmortalidad la hermosa Fortunata Izquierdo, personaje clave de la novela. Una obra que, según la mayoría de los expertos en el legado galdosiano, es la mejor y, desde luego, la más madrileña de todas.

Fortunata, mujer joven, bonita, alta, con los ojos como estrellas, vive en esta casa con su tía, huevera y pollera, cuando se produce el instante mágico en el que el pollo Santa Cruz se la encuentra en las escaleras mientras ella sorbe un huevo crudo. Justo éste es el momento que se recordará en la placa con una cita textual de Galdós: “Con mucho donaire, la muchacha se llevó a la boca por segunda vez el huevo roto y se atizó otro sorbo”.

Esta casa, una especie de lugar sagrado para los devotos de la obra galdosiana, se conserva tal cual la viera Galdós. Sin embargo, de forma paradójica, ninguna placa recordaba hasta ahora que ahí vivió en la ficción Fortunata. Las asociaciones de galdosistas y el sector literario madrileño han trasladado al Ayuntamiento la reivindicación de esta placa en justo homenaje a la obra galdosiana y a uno de sus personajes fundamentales y más queridos./