El delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, acompañado por el concejal delegado de Limpieza y Zonas Verdes, José Antonio Martínez Páramo, y el concejal de Barajas, Juan Peña, ha presentado hoy, en el parque Juan Carlos I, los nuevos equipos de segadoras autónomas eléctricas que el Ayuntamiento está utilizando de manera experimental para evaluar nuevas tecnologías aplicadas al mantenimiento de las zonas verdes urbanas. La demostración ha permitido conocer el funcionamiento de estos equipos de última generación diseñados para realizar labores de siega de forma autónoma, eficiente y sostenible.

Carabante, Martínez Páramo y Peña durante la presentación de los nuevos equipos de segadoras autónomas eléctricas en el parque Juan Carlos I (Barajas)

Durante el acto, Carabante ha destacado la importancia de incorporar soluciones innovadoras que contribuyan a modernizar los servicios municipales y avanzar hacia modelos de gestión más respetuosos con el medio ambiente. El delegado ha señalado que la tecnología debe estar al servicio de una ciudad más sostenible, eficiente e innovadora. Este proyecto piloto permitirá comprobar cómo las nuevas herramientas pueden ayudar a mejorar el cuidado de los parques y jardines de Madrid.

Innovación aplicada a las zonas verdes

Los trabajos de innovación que se desarrollan en el parque Juan Carlos I incluyen la evaluación de distintos modelos de segadoras autónomas adaptadas a diferentes necesidades de mantenimiento. Por un lado, se está probando una profesional de tipo giro cero para grandes superficies de césped. Por otro, desde marzo de 2026, operan cuatro unidades robotizadas destinadas al mantenimiento de zonas con fuertes pendientes, incorporadas tras el éxito de una prueba piloto realizada para mejorar la seguridad laboral en áreas donde la maquinaria convencional presenta riesgo de vuelco.

Estas unidades para pendientes, equipadas con tracción integral, pueden trabajar en inclinaciones superiores a 35 grados, alcanzando hasta 40 grados. Funcionan mediante un sistema de posicionamiento sin cable apoyado en una red de antenas, regresan de forma autónoma a sus bases de carga y pueden programarse o controlarse remotamente. Además, incorporan sistemas de seguridad y monitorización que detectan obstáculos, notifican incidencias y permiten su localización permanente mediante GPS.

La segadora autónoma de tipo giro cero dispone de propulsión completamente eléctrica, lo que reduce las emisiones y el ruido asociado a las labores de mantenimiento. Diseñada para operar sin conductor mediante rutas digitales previamente configuradas, optimiza los tiempos de trabajo y permite realizar labores de siega de forma continua y eficiente en grandes extensiones. Entre sus principales innovaciones destaca la navegación autónoma mediante tecnología de posicionamiento vía satélite RTK, que proporciona una alta precisión en la ubicación del equipo y permite gestionar digitalmente las áreas de trabajo y optimizar los recorridos. Además, integra sensores, cámaras y sistemas de seguridad que detectan obstáculos y adaptan automáticamente su funcionamiento para garantizar una operación segura en espacios públicos.

Eficiencia energética y gestión digital

En el caso de la segadora autónoma profesional de tipo giro cero, las primeras pruebas realizadas han registrado una media aproximada de 6,5 horas de funcionamiento y cerca de 22.000 metros cuadrados de corte efectivo por cada carga completa de batería. Estos resultados podrán variar en función de las características del terreno, las distancias de desplazamiento hasta la base de carga y el número de áreas de trabajo programadas.

Asimismo, este modelo presenta una notable capacidad para trabajar en terrenos con pendientes moderadas, alcanzando inclinaciones de hasta 22 grados, frente a los 15 grados habituales de equipos convencionales de giro cero. Para reforzar la seguridad, incorpora un giroscopio que detiene automáticamente el funcionamiento cuando se supera la inclinación máxima permitida. En caso necesario, el equipo puede ser controlado de forma remota mediante una aplicación móvil. Otro de los elementos destacados de esta segadora es su sistema de conectividad y gestión digital, que permite programar tareas, supervisar la actividad del equipo en tiempo real, gestionar mapas y áreas de trabajo, controlar el estado de la batería y registrar incidencias o alarmas.

Por su parte, las unidades autónomas destinadas al mantenimiento de grandes pendientes disponen, igualmente, de capacidades avanzadas de programación y control remoto, así como de sistemas de monitorización que permiten supervisar su funcionamiento, recibir alertas ante incidencias y gestionar de forma eficiente las áreas de trabajo asignadas.

Estas funcionalidades facilitan la integración de ambos tipos de equipos en los servicios municipales de conservación y permiten optimizar la planificación de los trabajos de mantenimiento, mejorando el control operativo diario y la eficiencia en la gestión de recursos.

Un laboratorio de innovación para la conservación urbana

La experiencia piloto desarrollada en el parque Juan Carlos I permitirá recopilar información sobre el comportamiento de esta tecnología en condiciones reales de trabajo y valorar su potencial implantación en otros espacios verdes de la ciudad. La coexistencia de distintos modelos de segadoras autónomas permite analizar soluciones adaptadas tanto al mantenimiento de grandes superficies como a zonas de especial complejidad orográfica, ampliando las posibilidades de automatización de las labores de conservación.

La incorporación de este tipo de equipos responde a los objetivos municipales de reducción de emisiones, mejora de la eficiencia energética, modernización de los servicios públicos y adaptación de la gestión urbana a los retos de la sostenibilidad y la transformación digital. /