La Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Madrid ha aprobado asignar la denominación de jardín de Miguel de Unamuno a la nueva zona verde ubicada entre las calles Miguel de Unamuno, San Clodoaldo y José Barbastre, en el barrio de Ventas, distrito de Ciudad Lineal, después de que así lo decidiese el Pleno de la junta municipal del distrito el pasado mes de marzo. Tal y como ha destacado la vicealcaldesa y portavoz municipal, Inma Sanz, en rueda de prensa, la ciudad reconoce así su legado literario y filosófico, así como su visión de regeneración social y cultural.

El nuevo espacio, un antiguo descampado en desuso, ha sido recientemente acondicionado por el Área de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, incorporando zonas verdes con 50 nuevos árboles y 6.482 arbustos, senderos peatonales accesibles, mobiliario urbano y áreas de descanso. Esta actuación se suma a un conjunto de políticas municipales orientadas a mejorar las zonas verdes y la calidad de vida de los vecinos. La intervención ha contado con un presupuesto de 1,1 millones de euros.
Miguel de Unamuno nació en Bilbao el 29 de septiembre de 1864 y murió en Salamanca el 31 de diciembre de 1936. Fue miembro destacado de la Generación del 98, junto a Azorín, Ramiro de Maeztu, Pío Baroja, Antonio Machado y Valle-Inclán. Con 16 años, se trasladó a Madrid para estudiar Filosofía y Letras en la Universidad Central y más tarde fijó su residencia en Salamanca, donde llegó a ser rector de la universidad.
A lo largo de su vida, Unamuno mantuvo una especial relación con Madrid. Entre junio de 1933 y mayo de 1934, ocupó la Presidencia del Ateneo de Madrid, al que describía como “una antesala del Parlamento”, donde quienes aspiraban a participar en la vida pública entrenaban en el uso de la palabra y la discusión. Además, plasmó sus impresiones sobre la ciudad en su ensayo Madrid, recopilado por primera vez en la capital en 1950, donde reflexionaba sobre la vitalidad y el anonimato de la vida urbana: “Por las calles de Madrid no cabe ir soñando, no tanto por temor a los coches, tranvías y automóviles, cuanto por la continua descarga de tantas caras desconocidas.” /

