El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, acompañado por la delegada de Cultura, Turismo y Deporte, Marta Rivera de la Cruz, y el concejal de Centro, Carlos Segura, ha inaugurado hoy la exposición ‘Arte y misericordia. El Barroco de la Santa Caridad de Sevilla en Madrid’, que reúne en la Sala Sur del Centro Cultural Conde Duque piezas pertenecientes al conjunto artístico del Hospital de la Santa Caridad y de la Iglesia del Señor San Jorge de la Hermandad de la Santa Caridad de Sevilla. La inauguración también ha contado con la participación de Félix Arenado, hermano mayor de la Hermandad, y Miguel Ángel Escotet, presidente de Afundación.

La exposición, organizada por el Área de Cultura, Turismo y Deporte y la Hermandad de la Santa Caridad con la colaboración de Afundación, Obra Social ABANCA, podrá visitarse de forma gratuita desde mañana, 30 de junio, hasta el 22 de noviembre.

En la muestra se van a exponer 14 de las 17 obras de este conjunto, coincidiendo con los trabajos de rehabilitación que se están llevando a cabo en el templo de origen. Buena parte de ellas podrán verse por primera vez fuera de Sevilla. La exposición, que evoca con su distribución la situación de las obras en su emplazamiento original, acoge pinturas y esculturas de Bartolomé Esteban Murillo, Juan de Valdés Leal y Pedro Roldán, que conforman uno de los conjuntos artísticos e iconográficos más completos del Barroco español.

Las piezas fueron creadas siguiendo el discurso iconográfico ideado por Miguel Mañara, hermano mayor de la Hermandad de la Santa Caridad durante la segunda mitad del siglo XVII, en torno a las obras de misericordia. Sus meditaciones sobre el sentido de la vida, la realidad de la muerte y la práctica de la caridad como camino para alcanzar la salvación eterna, dan lugar a un mensaje que traslada como guía de vida a los hermanos de la institución.

Entre las obras más destacadas que se pueden visitar, se encuentran las pinturas de Bartolomé Esteban Murillo, uno de los grandes maestros del arte español, quien realizó para la hermandad una serie de lienzos dedicados a las obras de misericordia. Entre ellos, sobresalen San Juan de Dios transportando a un enfermo y Santa Isabel de Hungría curando a los tiñosos, ejemplos magistrales de su estilo luminoso y su capacidad para transmitir ternura y humanidad.

Asimismo, tienen un papel fundamental las composiciones de Juan de Valdés Leal, especialmente sus impactantes pinturas In ictu oculi y Finis gloriae mundi. Estas obras, de fuerte carácter simbólico, representan la inevitabilidad de la muerte y la inutilidad de las riquezas y el poder terrenal, reforzando el mensaje moral del conjunto artístico. /