El delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, ha visitado este miércoles el Almacén de Villa, ubicado en el distrito de Vicálvaro, infraestructura clave para la ciudad donde se realiza una gestión integral del mobiliario urbano. En la actualidad, Madrid cuenta con un total de 394.946 elementos de mobiliario urbano repartidos por los 21 distritos.
Acompañado por el concejal delegado de Limpieza y Zonas Verdes, José Antonio Martínez Páramo, Carabante ha puesto en valor el esfuerzo continuado del Ayuntamiento en la adecuación y mejora del mobiliario urbano, lo que ha hecho posible que el 87 % de los elementos instalados en la ciudad ya cumpla con los requisitos actuales de accesibilidad, y ha avanzado que en este mandato se conseguirá que el 90 % del mobiliario cumpla con esta normativa, para lo que el Área de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad invertirá 7,4 millones de euros.
Asimismo, el delegado ha destacado el trabajo esencial que se realiza diariamente desde estas instalaciones, fundamentales para mantener en buen estado el mobiliario urbano, optimizar los recursos municipales y avanzar hacia una ciudad más accesible, sostenible y adaptada a las necesidades de los ciudadanos.
Centro de gestión integral desde 2019
Durante el recorrido, Carabante ha podido conocer las dos zonas diferenciadas que componen el recinto. Por un lado, una amplia campa al aire libre en la que se almacenan principalmente elementos retirados de la vía pública por distintos motivos como obras, reordenaciones urbanas, deterioro o sustitución por modelos más actuales y que, tras su evaluación técnica, pueden ser reutilizados en otros puntos de la ciudad. Por otro lado, el almacén cuenta con una nave cerrada destinada a la conservación de los elementos nuevos o rehabilitados que requieren protección frente a las condiciones meteorológicas para garantizar su correcto estado hasta su instalación.

Desde su apertura en 2019, en este espacio se organizan de forma centralizada los trabajos de almacenamiento, conservación, clasificación, reparación y reutilización de miles de elementos que forman parte del espacio público madrileño como bancos, bolardos, vallas, aparcabicis, barandillas, jardineras, pérgolas, mesas, vallas tipo talanquera y otros elementos que conforman el paisaje urbano madrileño. También alberga un muestrario de bancos y bolardos de distintos materiales, diseños y tipologías que se están incorporando progresivamente a la ciudad, adaptados tanto a criterios estéticos como técnicos, normativos y de accesibilidad.
Avances continuos en accesibilidad
El Ayuntamiento de Madrid trabaja de forma permanente para mejorar la accesibilidad del mobiliario urbano y garantizar su adaptación a los criterios de accesibilidad universal para personas con discapacidad, mayores, menores y usuarios de carros de bebé. En la actualidad, todos los elementos nuevos que se instalan en la vía pública, siempre que sea técnicamente viable, cumplen ya la normativa vigente en materia de accesibilidad.
En el caso de los elementos de mayor antigüedad, se están actualizando de manera progresiva y planificada para adaptarse a esta normativa, mediante los contratos de conservación y actuaciones específicas de suministro y sustitución, garantizando una mejora constante del entorno urbano. En este sentido, el delegado ha podido comprobar cómo en estas instalaciones se gesta también la elaboración de prototipos de mobiliario, con ideas nuevas que, en ocasiones, se prueban en puntos concretos de la ciudad para estudiar su uso por parte de los vecinos de cara a su posible implantación en más zonas.
Un contrato de conservación para toda la ciudad
El mantenimiento del mobiliario urbano municipal se gestiona mediante un contrato específico de conservación, organizado en seis lotes que cubren todos los distritos de la ciudad. Esta organización territorial permite una gestión eficiente y cercana, facilitando una respuesta ágil ante incidencias, deterioros o necesidades de reposición detectadas en la vía pública. El contrato actual, vigente desde 2024, permite al Ayuntamiento gestionar de manera integral los 394.946 elementos de mobiliario urbano repartidos en los 21 distritos, además de los 11.274 que se encuentran en stock en el Almacén de Villa.
Madrid dispone de uno de los parques de mobiliario urbano más amplios y variados del país. En la actualidad, la ciudad cuenta con más de 64.000 bancos, más de 225.000 bolardos, más de 53.000 horquillas y más de 32.000 vallas, además de mesas, pérgolas, jardineras, barandillas y otros elementos distribuidos por calles, plazas, parques y espacios verdes.
La diversidad de tipologías, materiales, antigüedad y localización de estos elementos exige una gestión compleja que combine el mantenimiento preventivo, las reparaciones derivadas del uso intensivo, el vandalismo o las condiciones climáticas y la sustitución progresiva de aquellos elementos obsoletos o que ya no cumplen los estándares actuales de seguridad, accesibilidad o funcionalidad.
Sostenibilidad y economía circular en la gestión
La gestión del mobiliario urbano de Madrid se orienta de manera decidida hacia criterios de sostenibilidad, economía circular y eficiencia en el uso de los recursos públicos. El objetivo es alargar al máximo la vida útil de los elementos, priorizando su reparación y reutilización siempre que sea posible y destinándolos a usos alternativos o al reciclaje de materiales cuando ya no resultan adecuados para su instalación en la vía pública.
El Ayuntamiento apuesta por el uso de materiales sostenibles y de alta durabilidad como plásticos reciclados, maderas certificadas procedentes de una gestión forestal responsable, maderas técnicas, caucho reciclado de neumáticos o poliuretano. Estos materiales ofrecen ventajas significativas en términos de resistencia, facilidad de limpieza, menor necesidad de mantenimiento o reducción de los costes.
Además, en los procesos de selección y homologación de nuevos elementos se incorporan criterios ambientales que tienen en cuenta la huella de carbono asociada a la fabricación, el transporte y el uso del producto, junto a otros factores como la calidad, la disponibilidad, la accesibilidad y la integración en el entorno.
Gestión técnica, normativa y demandas ciudadanas
El mobiliario urbano está sometido a una intensa interacción con la ciudadanía, que realiza solicitudes constantes relacionadas con la instalación, retirada o modificación de bancos, bolardos, vallas o barandillas, especialmente en zonas residenciales, entornos escolares, calles estrechas o espacios peatonales.
Estas demandas deben analizarse y resolverse equilibrando las peticiones vecinales con los criterios técnicos, la normativa de accesibilidad, las condiciones de seguridad vial y peatonal y la adecuada convivencia en el espacio público. Todo el mobiliario que se instala en la vía pública debe estar previamente homologado conforme a la ordenanza municipal, garantizando su adecuación desde el punto de vista técnico, ambiental, estético, de accesibilidad y de conservación. /







