Anoche, la M-30 sufrió la caída del centro de control principal de los túneles y fue el epicentro de un espectacular siniestro con tres vehículos implicados y un vertido potencialmente peligroso derramado por la calzada. La mayoría de los viajeros que se encontraban en ese momento en los túneles quedaron atrapados en sus coches. El objetivo principal de los servicios de emergencia era evacuar a todos los afectados y, al mismo tiempo, evitar que se produjera un incendio en el interior del túnel a consecuencia del líquido. La labor de rescate culminó con éxito con la intervención de un centenar de efectivos del Cuerpo de Bomberos del Ayuntamiento de Madrid, Policía Municipal, SAMUR-Protección Civil, el Centro de Gestión de Movilidad, el 112 y los efectivos de Madrid Calle 30.

Con este escenario, Madrid Calle 30 realizó anoche su simulacro anual para comprobar la efectividad de los protocolos de actuación establecidos para casos de incidentes graves, así como la coordinación de los equipos que intervienen tanto de Madrid Calle 30 como de los servicios de emergencia. En el simulacro estuvieron presentes la delegada de Seguridad y Emergencias y portavoz municipal, Inmaculada Sanz, y el delegado de Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, acompañados por la consejera delegada de Madrid Calle 30, Rosalía Gonzalo.

Según la delegada de Seguridad y Emergencias “es una manera de testar todos los servicios de emergencia de la ciudad y de Calle 30 y ver de qué manera podemos seguir mejorando la coordinación entre todos y cada uno de ellos y la manera de afrontar cualquier tipo de situación que pueda darse en una ciudad como Madrid”. Por su parte, el delegado de Medio Ambiente y Movilidad pone en valor la seguridad de la infraestructura de la M-30: “Desde 2007 se desarrollan los simulacros en esta vía, que tiene unos índices muy bajos de siniestralidad. Se encuentra permanentemente monitorizada a través de las 900 cámaras que tiene y los sensores y sistemas de control antincendios”. Los 32 kilómetros de la M-30 soportan mensualmente los desplazamientos de 35 millones de vehículos o, lo que es lo mismo, 1,1 millón al día.

Un ejercicio de gran dificultad

El ejercicio que ayer se recreó en el punto kilométrico 9,850 de la M-30, cerca de la salida de los túneles a la A-3, fue de gran dificultad, ya que se simuló que se producían dos incidentes a la vez. Por un lado, se produjo el siniestro grave con tres vehículos ligeros implicados y cuatro heridos, dos de ellos graves, a lo que se sumó el derrame de vertidos peligrosos en la vía; esta situación obligó a cerrar un tramo de los túneles, sin afectar a la movilidad real de los vehículos. Después, se bloqueó el centro de control principal de los túneles.

En el desarrollo del simulacro y en la resolución de la emergencia estuvieron involucrados efectivos del centro de control de túneles de Madrid Calle 30, del departamento de explotación, equipos de primera intervención y mantenimiento de la infraestructura y demás equipos de Madrid Calle 30 y Emesa; Policía Municipal de Madrid; SAMUR-Protección Civil; Bomberos del Ayuntamiento de Madrid; Centro de Gestión de la Movilidad y 112. /

Inmaculada Sanz, delegada de Seguridad y Emergencias y portavoz municipal, explica el operativo llevado a cabo durante el simulacro en Calle 30
Declaraciones de Borja Carabante, delegado de Medio Ambiente y Movilidad, durante el simulacro en Calle 30