La Nave de Terneras ha acogido este domingo la jornada culinaria ‘Arganzuela: sabores de una historia’, organizada por la junta municipal en colaboración con el chef Álex de la Fuente, para dar a conocer la historia de Madrid a través de su gastronomía. El encuentro ha permitido conocer y degustar recetas de otras épocas reinterpretadas desde la cocina contemporánea.

Imágenes de ‘Arganzuela: sabores de una historia’

La concejala de Arganzuela, Lola Navarro, ha asistido a esta cita que se incluye en la programación cultural del distrito para el mes de octubre y ha señalado que, gracias a esta iniciativa, “se da visibilidad al talento de profesionales vinculados al distrito y se conecta la historia de Arganzuela y de Madrid con una experiencia participativa en torno a la mesa”.

La propuesta ha combinado las explicaciones de Álex de la Fuente, cocinero del restaurante In-Pulso, con un recorrido por el recetario madrileño y las costumbres que le dieron origen. Además, el chef se ha referido a la evolución de la cocina de la ciudad y de qué manera es posible recuperar sus sabores mediante técnicas y elaboraciones actuales.

Recuperar la memoria gastronómica de Madrid

La celebración de la jornada coincide con el reciente reconocimiento de Álex de la Fuente como mejor cocinero de Madrid en el XXXIII Certamen Gastronómico organizado por la Asociación de Cocineros y Reposteros de la Comunidad de Madrid (ACYRE Madrid), donde ha logrado el primer puesto junto a Francisco Amate.

De la Fuente, que ya obtuvo este reconocimiento en 2024, fue durante cinco años jefe de cocina del restaurante madrileño de Ramón Freixa, distinguido con dos estrellas Michelin. Su actual proyecto, In-Pulso, situado en Arganzuela. está también incluido en la Guía Michelin. En él, trabaja a partir de antiguos recetarios y referencias históricas para devolver a la mesa elaboraciones que han ido desapareciendo de la memoria cotidiana de la ciudad. Su propuesta reivindica una tradición culinaria que va más allá de las especialidades madrileñas más conocidas y pone el foco en el patrimonio gastronómico./