La Junta de Gobierno ha autorizado hoy el contrato de servicios de mantenimiento y verificación de equipos e instrumentación para el control de la contaminación acústica del Ayuntamiento de Madrid. Con un presupuesto estimado de 922.000 euros, el plazo del contrato se prolongará durante tres años (con fecha de arranque prevista en el mes de septiembre), con la opción de prorrogarlo dos años más, como ha destacado la vicealcaldesa y portavoz municipal, Inma Sanz, en rueda de prensa.

Gracias a esta iniciativa, impulsada por el Área de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, se garantiza la instrumentación instalada en el Centro Municipal de Acústica (CMA), empleada para las diversas mediciones acústicas realizadas a vehículos y maquinaria. Se contemplan también las verificaciones periódicas anuales legalmente establecidas para los equipos que así lo requieran y se incluye el mantenimiento de los equipos utilizados in situ por el Servicio de Inspección y las comisarías de Policía Municipal de Madrid para medir el ruido y vibraciones producidos por actividades e instalaciones, así como para la realización de ensayos.
Dentro del contrato se establece que la empresa adjudicataria del contrato deberá recoger los equipos de medición e instrumentación acústica en las instalaciones municipales, transportarlos al laboratorio autorizado, presentar la documentación necesaria y devolver todos los equipos a las instalaciones municipales, una vez realizadas las correspondientes labores de mantenimiento y, en su caso, de verificación periódica o después de reparación. Con este contrato, Madrid consolida su condición como ciudad referente en el desarrollo de un marco normativo, técnico y de gestión orientado a la mejora del entorno sonoro urbano. Un compromiso que se ha materializado no solo en la regulación y planificación de medidas específicas, sino también en el control continuo de los niveles de ruido ambiental a través del Sistema Integral de Vigilancia de la Contaminación Acústica, que cuenta con estaciones de medición distribuidas por toda la ciudad.
El pasado mes de febrero, además, el Ayuntamiento aprobó el Plan de Acción en Materia de Contaminación Acústica, asociado a la cuarta fase del cartografiado estratégico del ruido, con medidas orientadas a mantener la tendencia que ha hecho posible que desde 2006 se haya reducido en torno al 80 % la población expuesta a niveles elevados de ruido en la ciudad.
Unas instalaciones únicas
El Centro Municipal de Acústica fue inaugurado en el año 1996 por el alcalde Álvarez del Manzano con el objeto de sustituir a la antigua Estación Comprobadora de Ruido de Vehículos, que llevaba prestando servicio desde 1969. Se adaptaron las instalaciones a la normativa vigente y se amplió el control a la maquinaria de uso al aire libre (limpieza, obras, etc.). Actualmente, el CMA verifica los vehículos y maquinaria notificados por Policía Municipal y Agentes de Movilidad por considerar que superan los niveles de ruido permitidos, así como a los pertenecientes a las flotas municipales de los servicios de limpieza, recogida de residuos o EMT Madrid. También realiza la verificación y certificación de ruido de vehículos y maquinaria de uso al aire libre de particulares y empresas privadas que lo deseen.
Se trata de un centro único en España con dos objetivos esenciales: sensibilizar a aquellos ciudadanos que incumplen con sus vehículos la normativa en materia de ruido y minimizar el impacto acústico de la flota municipal en su trabajo diario de limpieza o recogida de residuos en las calles de Madrid. Precisamente, respecto a estos últimos vehículos, el delegado ha podido comprobar durante la visita cómo es la prueba de potencia acústica que se les realiza. El objetivo es que no superen el ruido fijado por el fabricante en el momento de su homologación.
En estas instalaciones, también se realiza una doble prueba (en parado y en marcha) a los vehículos notificados por la Policía Municipal o los Agentes de Movilidad por una posible superación de los niveles máximos de ruido. Estos vehículos deben acudir al CMA tras haber reparado el fallo o la irregularidad detectada. Se les mide en parado la contaminación acústica provocada por su tubo de escape y también, se comprueba que en el momento de aceleración alcanzan el mismo nivel de ruido que en el momento de su homologación. El CMA realiza una media de entre 1.400 y 1.500 inspecciones al año. /
La vicealcaldesa de Madrid y portavoz municipal, Inma Sanz:

