El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha descendido este lunes hasta el último tramo ejecutado del túnel sur (en sentido entrada a Madrid) que soterra la A-5 para informar de que la excavación de esta galería ha concluido desde el enlace de la avenida de Padre Piquer hasta el punto donde se conectará con el subterráneo de la M-30 de la avenida de Portugal.
Durante la visita, Almeida ha subrayado que la finalización de la excavación del túnel sur supone un hito en el desarrollo del proyecto, destacando que las obras “siguen el calendario previsto”. Asimismo, el alcalde ha avanzado los próximos pasos: “en el mes de septiembre podemos empezar a trabajar ya en el ajardinamiento” del Paseo Verde del Suroeste, una actuación orientada a “la generación de las mejores condiciones desde el punto de vista de sostenibilidad”, de modo que “los vecinos van a poder disfrutar de 80.000 m2 de zonas verdes” y de “una reducción de tráfico del 90 %” y de la contaminación, en línea con “los estándares de calidad de vida que requiere una ciudad como Madrid”.
En palabras de Almeida, “estamos acometiendo la mayor transformación urbana que ha habido en la ciudad de Madrid a lo largo de las últimas décadas” y ha agradecido a los vecinos de la zona “la generosidad y paciencia que están teniendo durante la ejecución de estas obras”, incidiendo en que la actuación “estará finalizada en el plazo en el que nos comprometimos”.
La visita ha comenzado desde el acceso que se sitúa en el paseo de Extremadura, a la altura del número 162, acompañado por el delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, y el concejal del distrito de Latina, Alberto González. El regidor madrileño ha llegado hasta la parte del túnel sur donde aún se sitúa una pared de tierra que enlazará con la M-30, pero que será demolida en las próximas semanas. Desde ese lugar, en una pantalla gigante, se ha proyectado un vídeo en el que se recorre toda la galería a vista de dron.
Un proyecto que mejorará la vida de miles de vecinos
Con una inversión de más de 400 millones de euros, el soterramiento de la autovía de Extremadura se va a desarrollar en una actuación que afecta a 100.000 metros cuadrados con el objetivo de cubrir la carretera y dar vida en superficie al Paseo Verde del Suroeste, que cada vez está más cerca de ser una realidad. El espacio que hoy ocupa el asfalto de la carretera se transformará en un gran eje verde de 3,2 kilómetros, transitable para los ciudadanos. Será un corredor naturalizado que conectará, a su vez, con Madrid Río, la Casa de Campo y la Cuña Verde de Latina.
Con los 600 operarios que han trabajado en los dos lotes y las más de 400 máquinas funcionado al mismo tiempo, se ha finalizado la excavación del túnel sur, se han ejecutado los pilotes (faltan pocos para alcanzar los 8.172) y se ha instalado prácticamente toda la losa superior (más de 93.000 m2).
Los próximos pasos
La excavación total del túnel en los dos sentidos está ejecutada al 83 %, al 100 % en sentido entrada a Madrid y al 70 % en sentido salida (túnel norte), que se prevé que esté excavado por completo en el mes de mayo. En junio se comenzarán a colocar las vigas de las estructuras de Batán y Boadilla. Se finalizarán en julio, favoreciendo la disminución del ruido de la obra.
A la vuelta del verano, mientras se realizan las conexiones de los túneles con los sistemas de la M-30 (ventilación, salidas de emergencias, cámaras, extractores…) y la fase de pruebas, se iniciará la urbanización del Paseo Verde del Suroeste en la superficie, que permitirá acabar con la barrera que ha supuesto la autovía desde 1968 para los vecinos de los barrios de Lucero, Aluche y Las Águilas, del distrito de Latina, con los de Campamento (Latina) y Casa de Campo (Moncloa-Aravaca). /
Más información en www.madrid.es/paseoverdesuroeste







