Intentar contar historias de vida, y que las historias salgan a la calle y lleguen a la gente, son objetivos del arte. Al menos así lo concibe nuestra entrevistada, la fotógrafa Laura Silleras, artista audiovisual valenciana que ha realizado sesenta fotografías a mujeres anónimas del distrito recogidas en la exposición ‘Mujeres de Tetuán’.
La exposición ‘Mujeres de Tetuán’ en el Centro Cultural Eduardo Úrculo
Podría decirse que se trata de una muestra que ha traspasado las paredes del Centro Cultural Eduardo Úrculo. Una iniciativa de la junta municipal, en la que el Ayuntamiento de Madrid se pone al servicio de la ciudadanía para acercarse a los vecinos, tomando como protagonistas a mujeres del distrito. Hasta el 8 de abril (ampliada hasta el día 26), algunas de las calles y espacios más representativos de Tetuán rinden homenaje a treinta mujeres anónimas, de edades dispares y en diferentes contextos, todas ellas vecinas de Tetuán. La calle de Bravo Murillo, la avenida de Pablo Iglesias o la avenida de Asturias se ven estos días inundadas por estos potentes retratos que ha realizado la fotógrafa Laura Silleras, a quien hemos entrevistado.

“Mi objetivo era encontrar la fuerza de las mujeres que lo habitan”
A la hora de trabajar con las protagonistas de los retratos, Laura Silleras nos comenta: “Hacer un buen retrato es uno de los ejercicios fotográficos más complejos que hay. Es un diálogo psicológico entre modelo y fotógrafo que lucha por encontrar un segundo de autenticidad del que el propio modelo a veces no es ni consciente.” Un momento de conexión real que lleva haciendo muchos años la fotógrafa valenciana, que ha captado a esta treintena de mujeres para la exposición organizada por la Junta Municipal de Tetuán.
“Intentábamos sacar historias de vida”, comenta Silleras. “Historias de verdad, pero también la dignidad”. No era un proyecto en tono publicitario donde las protagonistas tuvieran que estar sonriendo para promocionar el barrio, nos explica Laura. “Mi objetivo era encontrar la fuerza de las mujeres que lo habitan.”

En la exposición hay una buena representación de mujeres de todas las edades, como buen reflejo de las vecinas de Tetuán. Laura Silleras comenta como tema importante “cómo nos percibimos a nosotras mismas a medida que pasan los años”. La fotógrafa notó con algunas mujeres cierta preocupación por su aspecto físico, de cómo lucirían. “Mi interés era mostrar a mujeres reales, ya que tenemos nuestro valor independientemente de nuestro físico, somos valiosas tal cual como somos”, reivindica la artista. “A las mujeres se nos ha educado para poner nuestro valor en nuestro físico o en nuestra juventud y me gustaría luchar contra la presión de tener que ser constantemente deseables según la construcción social patriarcal. Las fotografías están hechas bajo ese posicionamiento”, explica.
Tetuán: un barrio vivo, diverso y con cultura propia
La multiculturalidad de Tetuán se manifiesta también en todos estos retratos tan variados. “Eso no hacía que fueran unas más valiosas que otras, sino que a todas las pusimos al mismo nivel”, destaca Laura Silleras. “Somos variadas y cada una tenemos un contexto y unos retos diferentes en la vida. El tema de la multiculturalidad es una cosa que las fotografiadas tienen muy bien integrado, eso me ha gustado”, subraya. A la artista le impresionaron los barrios de Tetuán (Bellas Vistas, Cuatro Caminos, Castillejos, Almenara, Valdeacederas y Berruguete). “Tetuán es un barrio vivo con cultura propia”, comenta.

Respecto a las localizaciones de las fotografías, la artista explica que sus favoritas fueron donde “había realmente una conexión personal con la mujer”. Por ejemplo, en el caso de la fotografía de Erika García, han revisitado la piscina y el patio de la casa donde vivió durante veinte años, porque su madre seguía teniendo una relación íntima con las vecinas. Esos espacios donde jugaba años atrás y soñaba con ser una sirena se han convertido en el paisaje para ilustrar ese retrato. “Ahí es donde me hace sentir más satisfecha, porque he conseguido realmente transmitir lo que tenía como intención”, se sincera Laura Silleras.

Muchas de las mujeres de la exposición han abierto las puertas de sus casas o negocios para las fotografías. Para que se sintieran cómodas sin estar acostumbradas a sesiones de fotos en su propia zona de confort, Laura Silleras intentó realizarlo con naturalidad. “Llevo muchos años haciendo retratos y fotografío de la misma manera a un músico importante que a alguien anónimo. La mayoría no se imaginaba cómo fue la experiencia. La iluminación, la meticulosidad… pero todas colaboraron dando el máximo y eso se lo tengo que agradecer a todas ellas.” Con cierta familiaridad, Laura les hacía preguntas porque también quería saber sobre ellas, en qué situación se encontraban, etc.
Las fotografías de tetuaneras anónimas toman las calles de los barrios del distrito
Además de poder ver la exposición en el Centro Cultural Eduardo Úrculo, la muestra, concebida por Marta Moriarty y comisariada por Frenesí Fine Arts, ha salido a las calles del distrito en forma de banderolas en las farolas, de cartelería en autobuses o de pasillos vinilados en la parada de metro de Plaza de Castilla. La fotógrafa nos comenta que le gustó muchísimo esta última parte del suburbano, porque cree que es justo el tamaño ideal para conseguir el impacto que buscábamos con los primeros planos. “La idea era que camines por el metro y te encuentres a las mujeres de Tetuán mirándote a los ojos y sin poder eludirlas”, explica.

La exposición se inauguró el pasado 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, y fue muy especial al ser la primera vez que una actividad municipal que celebraba la figura femenina implicaba a las propias vecinas del distrito. Silleras se queda con la imagen de las tetuaneras fotografiadas haciéndose fotos delante de sus propios retratos de ‘Mujeres de Tetuán’. “Me produjo una ternura increíble, la verdad es que me sentí muy orgullosa en ese sentido”, se sincera. “El arte tiene que ser para todos, y conectar”, explica Laura.
La fotógrafa quería ir más allá al captar las miradas de estas treinta mujeres. “Este proyecto habla de las mujeres de Tetuán y de sus historias de vida”, detalla. Uno de los objetivos del trabajo ha sido “que la fotografía genere puentes donde podamos comunicar, hacer reflexionar, mover, remover y emocionar”. Y con seguridad que, a través de estas treinta mujeres, el arte de Laura Silleras ha movido, y conmovido, a muchos corazones y mentes de paseantes, visitantes, vecinos y vecinas, de dentro y fuera de Tetuán.