La garza real sobrevuela el Manzanares. Es una de las aves que podemos ver durante todo el año en el río de la capital. Los trabajos de renaturalización del Manzanares han hecho posible la llegada de nuevos visitantes: garzas reales, garcetas comunes  o martinetes encuentran refugio en las islas que se han creado en el cauce tras la apertura de compuertas hace año y medio.

También se ha observado la presencia de chorlitejo chico, que ahora encuentra su hábitat en los bancos de arena que se forman al correr el río, y el ganso del Nilo se ha asentado y criado en él. Lavanderas, martín pescador, ánade azulón, cormorán, pinzón o herrerillo, junto a gaviotas, jilgueros, mosquiteros o petirrojos pueden verse en distintas épocas del año.

La renaturalización del Manzanares a su paso por la ciudad forma parte del proyecto Madrid + Natural, incluido en el Plan A de Calidad del Aire y Cambio Climático, con el que el Ayuntamiento de Madrid quiere preparar a la ciudad en su adaptación al cambio climático mediante actuaciones basadas en la naturaleza. El objetivo es incrementar la biodiversidad urbana, crear un corredor verde y aumentar la conectividad natural del río con los espacios naturales del norte y sur de la ciudad.

Los trabajos de la primera fase de renaturalización, que se están desarrollando en estos momentos entre el Puente de los Franceses y el Puente del Rey, implican la retirada de la escollera y la revegetación de las márgenes del río con 1.244  árboles, 3.235 arbustos y 12.372 estaquillas. Entre las especies, todas ellas de ribera, estarán fresnos, olmos, álamos blancos, alisos, majuelos, saúcos, rosales silvestres, tarays y sauces, que atraerán nueva fauna al Manzanares.