En el Área de Economía y Hacienda ya consumimos café, cacao y té procedentes del comercio justo. Y productos ecológicos y saludables. Están disponibles desde hoy mismo en los edificios de Alcalá, 45 (sede también del Área de Participación Ciudadana y Transparencia) y Barquillo, 17 gracias a la incorporación de las cláusulas éticas de comercio justo en el contrato de máquinas expendedoras de bebidas y alimentos que acaban de instalarse.

Hace un par de meses os contábamos que, gracias a la introducción de cláusulas sociales en los contratos públicos, se había integrado una nueva mujer en el equipo de control y vigilancia del edificio de Alcalá, 45. Hoy valoramos poder sacar de la máquina un capuchino de comercio justo como otro pequeño paso que nos hace avanzar hacia una contratación municipal más responsable y sostenible, hacia una ciudad mejor.

En las máquinas tenemos café, cacao y té de comercio justo, así como productos saludables y ecológicos. Varios de ellos llevan el sello Rainforest  Alliance, que significa que se originan o contienen ingredientes procedentes de fincas o bosques administrados con rigurosos criterios ambientales, sociales y económicos.

 

 

Recuperamos un servicio que, además, es más solidario

Por un lado, las trabajadoras y trabajadores municipales de estos edificios recuperamos este servicio después de dos años y medio sin él y, por otro, tenemos la opción de elegir y apretar el botón de los productos de comercio justo, de apostar por un sistema comercial solidario y alternativo que promueve un consumo respetuoso con los derechos humanos y el medio ambiente.

 

 

La Organización Mundial del Comercio Justo (World Fair Trade Organization), lo define como “un sistema comercial basado en el diálogo, la transparencia y el respeto, que busca una mayor equidad en el comercio internacional prestando especial atención a criterios sociales y medioambientales. Contribuye al desarrollo sostenible ofreciendo mejores condiciones comerciales y asegurando los derechos de productores/as y trabajadores/as desfavorecidos, especialmente en el Sur”.

El Ayuntamiento de Madrid dio un paso más en la contratación pública responsable al incorporar en julio de 2016 las cláusulas éticas de comercio justo en los contratos y concesiones municipales que tengan por objeto los servicios de hostelería y restauración. Es decir, la instrucción afecta a la contratación pública relativa a restaurantes, cafeterías, comedores y otros servicios de comidas (catering), máquinas expendedoras y suministros de productos de alimentación, de manera que las cláusulas de comercio justo son un criterio obligatorio de adjudicación.

En los pliegos del contrato de las máquinas expendedoras para Economía y Hacienda se estableció, además, otro requisito: para resultar adjudicataria, la empresa debía estar inscrita en Ecoembes, la organización española con más de 20 años de experiencia en reciclaje y ecodiseño de los envases.