Contemporánea Condeduque, espacio del Área de Cultura, Turismo y Deporte, acoge hasta el 18 noviembre la exposición de la maqueta de la sonda Voyager 1, que celebra el 50º aniversario de su lanzamiento. La delegada de Cultura, Turismo y Deporte, Marta Rivera de la Cruz, ha visitado hoy la muestra, que “nos recuerda que la curiosidad y el conocimiento no tienen fronteras”. La delegada ha subrayado que “acercar esta maqueta a los madrileños es también una forma de despertar vocaciones, compartir el conocimiento y demostrar que la cultura y la ciencia son dos maneras complementarias de comprender el mundo y nuestro lugar en el universo”.

La delegada de Cultura, Turismo y Deporte, Marta Rivera de la Cruz, durante su visita a la maqueta de la sonda Voyager 1
La delegada de Cultura, Turismo y Deporte, Marta Rivera de la Cruz, durante su visita a la maqueta de la sonda Voyager 1

La muestra es la antesala del festival ‘A un día luz. Ciencia y música para la sonda Voyager 1’, que se celebrará el 18 de noviembre e incluirá tertulias y dos conciertos. La fecha de celebración del festival coincide con el día en que la sonda estará a un día luz de la Tierra, una distancia verdaderamente simbólica. El día luz, la distancia que recorre la luz en 24 horas, equivale a casi 25.900 millones de kilómetros, cuatro veces la distancia entre la Tierra y Plutón.

Esta nave viajera fue lanzada por la NASA en 1977 para explorar los planetas del Sistema Solar exterior y el espacio interestelar más allá de la heliosfera del Sol. En 1990 capturó la famosa fotografía de la Tierra como un diminuto punto azul pálido y en 2012 cruzó la heliopausa, convirtiéndose en el primer objeto fabricado por los humanos en salir del sistema solar. Con el objetivo de comunicar nuestra existencia a posibles civilizaciones extraterrestres, la sonda transporta un disco dorado que contiene imágenes, música y sonidos representativos de las distintas culturas del mundo.

Maqueta de la sonda Voyager 1

El programa Voyager está considerado uno de los hitos más importantes de la historia de la exploración espacial. Las imágenes que enviaron las sondas Voyager 1 y Voyager 2 de los planetas gigantes y sus satélites transformaron para siempre nuestra percepción del espacio. Aún hoy, 50 años después de su lanzamiento y con la obsoleta tecnología de la época, siguen enviando información de lo que hay más allá de los confines del Sistema Solar.

La maqueta de la sonda Voyager 1 ha sido construida en el Aula de Astronomía de Armilla (Granada) como homenaje a esta misión. La maqueta es una reproducción a tamaño real de la sonda, realizada durante cinco años con materiales reciclados como madera, plástico, cartón, PVC o polipropileno. Únicamente es posible encontrar otra maqueta a tamaño real de estas sondas en el National Air and Space Museum, en Washington DC. El Jet Propulsion Laboratory (JPL) de la NASA construyó otra, que fue expuesta por última vez en 2018. /