La plaza de España ha acogido esta mañana la iniciativa ‘Lazo solidario por la ELA’, un evento organizado por la Asociación Española de Esclerosis Lateral Amiotrófica (adELA), con la colaboración del Ayuntamiento de Madrid, para visibilizar esta enfermedad que afecta a más de 4.000 personas en España. En una jornada que ha aunado gastronomía, música y concienciación social, la entidad ha desplegado en pleno centro de la ciudad un pastel de 96 metros en forma de lazo con cuya venta ha recaudado fondos para financiar la atención de las personas con ELA y sus familias.
Fernández y Fanjul han participado esta mañana en el acto solidario por los afectados por la ELA en plaza de España
El delegado de Políticas Sociales, Familia e Igualdad, José Fernández, acompañado por el concejal de Moncloa-Aravaca, Borja Fanjul, ha participado en esta jornada solidaria que ha sido impulsada por el pastelero Juan Carrasco, diagnosticado con ELA. “Hoy nos reúne un lazo, que es un símbolo sencillo, pero con mucho significado, porque un lazo une a las personas, une voluntades y une esfuerzos”, ha señalado Fernández, quien ha destacado que, en este caso, “ha unido a la ciudad de Madrid en torno a una causa que merece la implicación de la sociedad y de las administraciones”.
En este sentido, el delegado ha trasladado el compromiso del Consistorio madrileño con las personas afectadas por esta enfermedad, sus familiares y cuidadores, “que necesitan una atención que debe estar a la altura de la dignidad de cada persona”. De hecho, en 2025 y 2026, el Ayuntamiento ha concedido a adELA sendas subvenciones nominativas para contribuir a que pueda proporcionarse fisioterapia respiratoria a personas con esclerosis lateral amiotrófica.
Fundada en 1990, adELA extiende su actividad a todo el territorio español y tiene como misión principal mejorar la calidad de vida de las personas afectadas por la ELA u otras enfermedades de la motoneurona. En España, cada nueve horas se diagnostica un nuevo caso de ELA, tercera enfermedad neurodegenerativa más común en el país tras el alzhéimer y el párkinson. /



