El Ayuntamiento de Madrid, a través de la Dirección General de Igualdad y contra la Violencia de Género y de Madrid Salud, se suma a la conmemoración del Día Internacional contra la Explotación Sexual y la Trata de Personas con una acción de sensibilización dirigida a la ciudadanía. Con este motivo, ha instalado una carpa en la Puerta del Sol para visibilizar la explotación sexual y concienciar a la población sobre esta forma de violencia de género y vulneración de los derechos humanos.
La carpa cuenta con diferentes mesas y actividades participativas que invitan a los ciudadanos a reflexionar sobre la explotación sexual, diferenciando entre mitos y realidades y favoreciendo una mayor comprensión de este fenómeno complejo que afecta a la salud, la igualdad y los derechos de las personas. Además, los profesionales municipales ofrecen información sobre los servicios que presta Madrid Salud (del Área de Vicealcaldía, Portavoz, Seguridad y Emergencias) en materia de salud sexual y reproductiva, así como sobre los recursos municipales disponibles para las mujeres que se encuentran en situaciones de vulnerabilidad.
Asimismo, el Área de Políticas Sociales, Familia e Igualdad ha desplazado hasta la Puerta del Sol una unidad móvil municipal que recorre calles, pisos y clubes de la ciudad para detectar y ofrecer asistencia a mujeres víctimas de trata con fines de explotación sexual o en contextos de prostitución. Este recurso, que depende del Centro de Atención Integral Concepción Arenal, atendió en 2025 a 850 mujeres y estableció cerca de 3.500 contactos en sus intervenciones: 1.672 en calle, 1.443 en 61 pisos y 314 en seis clubes.
Una forma de violencia sexual
La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera la explotación sexual una forma de violencia sexual. Su prevención requiere abordar los factores sociales que generan desigualdad y aumentan la vulnerabilidad. Factores como la pobreza, la exclusión social, las desigualdades de género, las migraciones forzadas, la falta de oportunidades laborales, las experiencias de violencia o la ausencia de redes de apoyo pueden dificultar el acceso a la protección, la atención sanitaria y los recursos sociales.
Según la Encuesta Nacional de Salud Sexual (ENSS) de 2025, el 2,4 % de las personas de 18 o más años residentes en Madrid ha cobrado por mantener relaciones sexuales alguna vez en la vida. En el último año, el 3,3 % de los hombres de esta edad había pagado por mantener relaciones sexuales.
Esta forma de violencia puede tener importantes consecuencias físicas, psicológicas, sexuales y sociales, además de aumentar la vulnerabilidad frente a las infecciones de transmisión sexual y dificultar el acceso a los servicios sanitarios y sociales.
El Ayuntamiento de Madrid trabaja para promover la salud, la igualdad y los derechos humanos mediante la prevención, la sensibilización, la detección precoz y la coordinación de los ámbitos sanitario, social y comunitario. Madrid Salud y la Dirección General de Igualdad y contra la Violencia de Género desarrollan actuaciones dirigidas tanto a la población general como a la capacitación de profesionales para detectar posibles situaciones de explotación sexual.
Red municipal de atención a mujeres víctimas de trata
El Ayuntamiento de Madrid cuenta con una red de centros dirigidos a la atención de mujeres víctimas de trata compuesta por recursos especializados. Así, el Centro de Atención Integral Concepción Arenal presta atención psicológica, social y jurídica, promoción de la salud y apoyo a la inclusión laboral. En 2025, atendió a 656 mujeres y su unidad móvil asistió a 850.
Por su parte, el Centro de Emergencia Mariana Pineda ofrece atención inmediata y dispone de 15 plazas de acogida temporal, en las que el año pasado se alojaron 73 mujeres víctimas de trata y explotación sexual. La red se completa con Casa Pandora, un alojamiento protegido que cuenta con diez plazas de larga estancia, que en 2025 registró 15 usuarios (ocho mujeres y siete hijos menores a cargo) y ocho plazas en viviendas de semiautonomía para mujeres que necesitan apoyo en su proceso hacia la autonomía, en las que se alojaron ocho mujeres y ocho hijos a cargo. /




