Madrid se ha consolidado como un referente internacional en materia de planificación de la movilidad gracias a su apuesta por la innovación y el uso de técnicas avanzadas de análisis. Hoy, la capital da un paso más en este camino para definir nuevas infraestructuras y planificar mejor el espacio público, identificando, analizando y valorando las oportunidades y riesgos en la movilidad para que la administración pueda adoptar las mejores soluciones frente a cualquier actuación urbana que se pueda llevar a cabo en la capital.

Así, la Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Madrid ha autorizado hoy el contrato de servicios de consultoría y asistencia técnica en materia de planificación de la movilidad, con un gasto plurianual de más de 7,3 millones (7.384.691). El plazo total de ejecución del contrato es de tres años, prorrogable por un máximo de 24 meses.
Este servicio dará continuidad a un contrato anterior que ya existía en la Dirección General de Planificación e Infraestructuras y que ha permitido modelizar exitosamente las grandes obras de transformación que se están ejecutando en la ciudad como el Paseo Verde del Suroeste y el inherente soterramiento de la A-5 o Parque Castellana.
Sin embargo, con esta nueva prestación, el Ayuntamiento de Madrid consolidará una herramienta que ha demostrado su utilidad para la planificación y gestión de la movilidad y la adaptará a los nuevos retos de la ciudad con la incorporación de nuevas tecnologías, más información y una mayor capacidad de análisis. Será clave para estudiar el funcionamiento de la red viaria, evaluar el impacto de proyectos y actuaciones urbanas y respaldar la toma de decisiones con criterios técnicos y evidencia objetiva.
Nuevas capacidades para una visión más precisa de la ciudad
El gemelo digital del modelo contará con nuevas fuentes de información y tecnologías avanzadas de análisis con las que ofrecerá un enfoque cada vez más preciso de los desplazamientos y del comportamiento futuro de la movilidad en la ciudad, facilitando el estudio de infraestructuras, desarrollos urbanísticos y actuaciones complejas antes de su puesta en marcha.
Actualmente, Madrid tiene una visión muy desarrollada a macro y micro escala, con las que se pueden analizar los flujos a escala de ciudad y detalles muy concretos en esquinas de calles, por ejemplo. Con otros softwares que se aportarían a través del nuevo contrato se incluiría la visión a meso escala, una escala intermedia para estudiar otros modos de movilidad como el peatonal.
Una de sus principales ventajas será la capacidad de analizar el impacto conjunto de varias obras ejecutadas simultáneamente en diferentes puntos de la ciudad, mejorando la coordinación de las actuaciones y reduciendo las molestias para la ciudadanía.
2021, el salto tecnológico de Madrid
Aunque Madrid contaba previamente con herramientas y modelos de simulación del tráfico y la movilidad, en 2021 se dio un salto importante en su tecnología para incluir el transporte público y otros modos de movilidad dentro del programa, generando una simulación mucho más segura y realista.
La evolución del contrato responde a los importantes cambios experimentados en los últimos años en el ámbito de la movilidad y el análisis de datos. Herramientas basadas en inteligencia artificial, aprendizaje automático (machine learning) y análisis masivo de información (big data) permiten comprender con mayor precisión los patrones de desplazamiento y obtener análisis cada vez más avanzados para apoyar la gestión de la ciudad.
A ello se suman nuevas fuentes de información, como los datos procedentes de la telefonía móvil, los vehículos conectados y la información aportada por organismos y operadores de transporte.
La integración de estas fuentes proporciona una visión más completa y actualizada de la movilidad urbana, permitiendo mejorar la evaluación de actuaciones y diseñar soluciones más eficientes, seguras y sostenibles.
Los modelos de movilidad, claves para reducir el impacto de las obras
Los modelos de movilidad de las ciudades permiten reproducir el funcionamiento de la red y estimar cómo responderá ante cambios de demanda, nuevas infraestructuras, obras o eventos; evaluar y comparar escenarios y conocer los tiempos de viaje, colas, velocidades, capacidad, accesibilidad o emisiones. Además, analizan conjuntamente los comportamientos del vehículo privado, el transporte público, la bicicleta, otros medios de micromovilidad y peatones, incluyendo sus interacciones.
Son clave también para la gestión de grandes eventos y obras, ya que se pueden simular cierres, desvíos, fases de obra, picos extraordinarios de demanda, accesos a recintos y planes especiales de movilidad.
Con estas herramientas siempre se adopta la solución más eficiente para la optimización de la red, identificando cuellos de botella, adaptaciones en semáforos, itinerarios, carriles, transporte público y flujos peatonales. /

