El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, acompañado de la delegada de Obras y Equipamientos, Paloma García Romero, y los concejales de Fuencarral-El Pardo, José Antonio Martínez Páramo; Chamartín, Yolanda Estrada, y Tetuán, Paula Gómez-Angulo, ha visitado los trabajos de Parque Castellana, el proyecto de transformación urbana que supone el soterramiento del paseo de la Castellana entre la calle de Sinesio Delgado y el Nudo Norte de la M-30. Almeida ha presenciado el final de la excavación del túnel y ha destacado el cumplimiento de la planificación establecida, que permitirá su apertura al tráfico el próximo mes de diciembre.
Almeida ha puesto en valor “esta obra emblemática” que constituye “un buen ejemplo” de la gran transformación urbana que se está acometiendo en la ciudad y cuyos trabajos se están ejecutando “en plazo”, de manera que en el mes de diciembre los madrileños puedan empezar a circular por el túnel “sin perjuicio de que podamos seguir trabajando en la parte de arriba”. Esta obra, junto a otras que está llevando a cabo el Ayuntamiento, ha señalado el alcalde, es fruto del “propósito de transformación y de mejora de la vida de los madrileños que tenemos desde este equipo de Gobierno”.
Una vez concluida la excavación, los trabajos se centran ahora en los acabados del túnel y en las instalaciones necesarias para su puesta en funcionamiento. Por su parte, en la superficie continúan las labores de impermeabilización del túnel y urbanización del futuro parque, en el que ya se están empezando a colocar los bancos y bordillos que delimitarán los parterres ajardinados. Asimismo, se están ejecutando las redes de servicios (alumbrado, riego, agua potable, drenaje superficial, etc.) y acaba de comenzar la construcción de la gran fuente de chorros.
Almeida también ha podido ver el avance en la construcción de la gran pérgola de carácter monumental y forma elíptica que rematará Parque Castellana al norte. La estructura, que combinará la función ornamental con la capacidad tecnológica para suministrar energía al túnel gracias a paneles fotovoltaicos, tendrá un peso de 33 toneladas, una altura de 35 metros, una superficie fotovoltaica de 2.500 m2 y una potencia punta instalada de 340 kW.
Un proyecto que transforma y remata el extremo norte de la Castellana
Parque Castellana tendrá una longitud de 675 metros y una anchura de 90 metros y generará un espacio de 70.000 m2 en superficie, lo que permitirá la integración como un solo ámbito continuo del entorno de las cinco torres y el Hospital Universitario La Paz con la antigua colonia de San Cristóbal y el futuro centro de negocios que contempla Madrid Nuevo Norte. Asimismo, el proyecto supondrá la materialización del remate norte del paseo de la Castellana como eje estructurante norte-sur de la ciudad. Una vez construido el túnel, en superficie solo circulará el transporte público y el tráfico local de acceso a los edificios.
El espacio generado sobre el túnel estará compuesto de varias zonas diferenciadas que en su conjunto formarán un nuevo parque urbano con numerosas áreas estanciales, de recreo y de paseo, todas ellas conectadas de manera accesible entre sí y con ambos flancos del paseo de la Castellana. La creación de Parque Castellana supondrá la plantación de 772 nuevos árboles que, unidos a los ya existentes, sumarán más de un millar y más de 38.800 arbustos.
Para integrar las bocas del nuevo túnel, en la parte sur del ámbito se creará una suave colina en cuya cima se instalarán una serie de bancos de piedra. Siguiendo hacia el norte, la parte de descenso de la colina será aprovechada para crear varias líneas de piedra escalonadas en forma de gradas que generarán una suerte de teatro al aire libre. Junto a este espacio, se construirá una fuente de chorros.
Parque Castellana tendrá una gran plaza central con forma de dos círculos contiguos rodeados de una arboleda. Uno de los círculos estará totalmente despejado y el otro contará con una pérgola de unos 25 metros de diámetro. Junto a la plaza central, se ubicará un pinar que también integrará ejemplares de cipreses, cedros y encinas. Este bosque urbano tendrá un camino longitudinal y varios transversales en cuyos márgenes se podrán encontrar espacios estanciales, un circuito biosaludable, zonas de juegos infantiles y de calistenia y un kiosco-cafetería.
El tramo final estará rematado por la gran pérgola monumental, bajo la cual se ha previsto el único paso transversal de todo el ámbito para el transporte público y el tráfico local. También bajo esta estructura, al igual que en el extremo sur, las bocas norte del túnel se integrarán mediante un jardín sobre sus rampas. Asimismo, se incluirá un cantón de jardinería y un pequeño pabellón adosado a él en el que se instalarán los componentes necesarios para la conversión y, en su caso, volcado a la red de la instalación fotovoltaica de la pérgola.
El nuevo túnel
El túnel resultante de la nueva ordenación concentrará el tráfico bajo rasante, permitiendo la continuidad del tronco de la Castellana hasta el Nudo Norte y su conexión a través de este nudo con otras vías de alta capacidad como en la actualidad (M-30, M-607, A-1 y M-11). En el sur, la entrada (o salida) al túnel se corresponderá con la del actual paso inferior que salva la intersección con la calle Sinesio Delgado, mientras que, al norte, su final se situará junto al Hospital La Paz, conectando directamente con el Nudo Norte. Además de las entradas norte y sur, se plantean más rampas de entrada y salida desde los ejes de Sinesio Delgado, Monforte de Lemos y acceso a Chamartín para garantizar la actual circulación del ámbito y la conectividad de los viarios locales con el Nudo Norte.
El diseño del túnel se ha realizado en dos niveles con el objetivo de minimizar el impacto en el arbolado existente y poder conservar el mayor número de ejemplares, especialmente los de mayor porte como las coníferas ubicadas en el lateral este. Ese segundo nivel del túnel, que será excavado este verano, será el que, en un futuro, permitirá conectar la Castellana con el barrio de Begoña y el nuevo desarrollo de Madrid Nuevo Norte, salvando el Nudo Norte. En este sentido, este proyecto prevé dejar las infraestructuras preparadas para ejecutar dicha conexión en su momento.
El nuevo túnel contará con tres carriles por sentido, sin contar los diferentes accesos, salidas y enlaces. Por su parte, la futura prolongación dispondrá de un único vano para dos carriles.
Mejoras en ambos flancos del paseo de la Castellana
El proyecto también incluye la intervención en ambos márgenes del paseo de la Castellana, lo que garantizará la conexión con el espacio central generado sobre el túnel. Esos trabajos incluirán la creación de un carril bici bidireccional y segregado ubicado junto al nuevo parque en su flanco este.
Los trabajos en el lateral oeste contemplan la pavimentación de la acera pública que limita con el conjunto de las cinco torres y la renovación de la calzada que recorre esta vía en sentido norte-sur y que constará de dos carriles de circulación (uno de ellos carril bus) y un área de aparcamiento en línea. Por su parte, en el lateral este, que tendrá tres carriles en sentido sur-norte (dos de ellos carriles bus) y una banda de aparcamiento en línea, también se renovarán la acera y la calzada, lo que incluirá el establecimiento de diferentes pasos de peatones y marquesinas de autobús. Además, el proyecto incluye mejoras en las calles transversales de Daniel Vázquez Díaz, Manuel Caldeiro, Andrés Manjón y Viejas. /













