El Pleno del Ayuntamiento de Madrid ha aprobado hoy su nuevo Reglamento de Protocolo y Ceremonial con el objetivo de adaptar a los tiempos y a la actual estructura de la institución el desarrollo de los actos oficiales. La nueva normativa, que sustituye a la que estaba vigente desde 1988, conserva los principales símbolos de la ciudad y amplía los lugares de obligada presencia de la bandera oficial, que a partir de ahora deberá ocupar un lugar preeminente también en los despachos de los concejales de distrito y en los que ocupen los portavoces de los diferentes grupos políticos.

A lo largo de sus 23 artículos, el nuevo reglamento recoge los principales símbolos de la villa, tales como su escudo, su bandera y su pendón y confirma su continuidad, al tiempo que establece los atributos de representación que distinguirán al alcalde y los concejales. Además, la nueva regulación otorga al Ayuntamiento la consideración de excelentísimo.

Inma Sanz durante su intervención en el Pleno del Ayuntamiento de Madrid
Inma Sanz durante su intervención en el Pleno del Ayuntamiento de Madrid

Una de las principales novedades del Reglamento de Protocolo y Ceremonial es que el orden de precedencia en los actos oficiales se adapta a la estructura actual del Ayuntamiento. El artículo 10, donde se establece la ubicación de los cargos electos y directivos del Ayuntamiento, reserva un tratamiento especial para los exalcaldes de la ciudad, para quienes contempla que “gozarán de un trato preferente en los actos de carácter oficial a los que asistan y se situarán a continuación del alcalde por orden de antigüedad en el cargo”.

“Este reglamento introduce claridad sin perder flexibilidad y orden sin perder capacidad de adaptación porque hoy el protocolo es también una herramienta estratégica de comunicación institucional que debe ser capaz de transmitir mensajes claros, coherentes y acordes con cada contexto”, ha señalado la vicealcaldesa, Inma Sanz, en su intervención durante el Pleno.

En el reglamento también se regulan los actos solemnes, el luto oficial, así como las consideraciones institucionales con los visitantes excepcionales como la Llave de Oro de la Ciudad, la medalla de visitante ilustre. También recoge la norma que regula el ceremonial la utilización de los Libros de Honor, de Oro y de Visitas.

“Con este reglamento no solo ordenamos mejor nuestros actos y símbolos, damos un paso más en la construcción de una institución más coherente, más profesional y cercana a la ciudadanía”, ha subrayado Sanz. /