La Policía Municipal de Madrid continúa formando a las comunidades educativas de los colegios e institutos de la capital para prevenir el acoso escolar a través del programa Zonas Libres de Acoso, que pone el foco en los propios alumnos de entre 9 y 14 años, a los que se forma como mediadores para que sepan gestionar los conflictos que puedan surgir entre los estudiantes, evitando que vayan a más. Desde que se puso en marcha el programa, primero a través de un piloto y en 2019 extendido a toda la ciudad, se han entregado 96 certificados como zonas libres de acoso a centros educativos de la ciudad y un total de 14.400 alumnos ya han recibido formación en esta materia solo en los tres últimos cursos.

Sanz, durante el acto de entrega de las certificaciones del programa Zonas Libres de Acoso, celebrado este viernes

La vicealcaldesa y delegada de Seguridad y Emergencias, Inma Sanz, ha entregado hoy las certificaciones que reconocen el trabajo contra el acoso escolar a 36 centros educativos participantes en la edición de este curso –tanto públicos como concertados y privados–, a cuyas comunidades educativas (profesores, equipos directivos y, en especial, a sus alumnos) ha agradecido “su trabajo y empeño por formarse para luchar más y mejor contra el acoso escolar”.

“Ser una zona libre de acoso no significa que no vaya a haber ningún caso en vuestros colegios, pero sí que trabajáis para prevenirlos y que, si aparecen, los propios alumnos estaréis preparados para actuar gracias a la formación recibida y a vuestro compromiso personal”, ha destacado Sanz, acompañada en el acto por el concejal de Latina, Alberto González, y por mandos policiales y agentes tutores de la Sección de Convivencia y Prevención de Policía Municipal.

Los alumnos, los grandes protagonistas como mediadores

En este programa, los alumnos son los grandes protagonistas, ya que eligen a los mediadores entre ellos mismos, recibiendo una formación específica para saber afrontar los conflictos que se dan en el centro de manera que no lleguen a convertirse en situaciones de acoso. Por ello, Sanz les ha agradecido muy especialmente su participación en esta “escuela de humanidad y de ciudadanía, porque enseña que los problemas que se dan a nuestro alrededor también nos afectan y que es mucho lo que podemos hacer para resolverlos, sin mirar para otra parte, dando un paso adelante para ayudar a quien lo necesita”.

La vicealcaldesa y delegada también ha reconocido a los policías agentes tutores su “magnífico trabajo tanto en esta tarea como en muchas otras relacionadas con la seguridad y el bienestar de los alumnos”. El trabajo de estos policías municipales en este programa se desarrolla en varias vertientes: en primer lugar, los agentes presentes en cada comisaría de distrito difunden el programa en los diferentes centros educativos, complementando las diferentes formaciones relacionadas con el acoso escolar. Después, cuando el centro quiere participar, imparten la formación a la comunidad educativa, así como la específica a los alumnos para ser mediadores.

La implantación del programa se traduce en una presencia constante en el centro educativo de los policías encargados de la formación de los mediadores, logrando con ello una conexión de todas las partes involucradas. Trabajan, en este sentido, para conseguir que la perspectiva del conflicto como algo negativo varíe, interiorizando que es necesario abordarlo para lograr que se resuelva de forma pacífica y utilizando, para ello, los principios de la mediación (voluntariedad de todos los participantes, imparcialidad de los mediadores y confidencialidad de lo tratado en la mediación).

A lo largo de toda la formación, además, se insiste en la gravedad que supone llegar al acoso escolar. Si no se puede atajar antes y se llega a esa situación más grave, lo que se obtiene con los mediadores es información de lo que está ocurriendo para abordar la situación a otro nivel.

El Ayuntamiento ha reforzado en los últimos años la plantilla del cuerpo y, muy especialmente, la de los agentes tutores. Desde 2019, se ha pasado de 174 a 265 agentes, un refuerzo especialmente necesario en los distritos del sur y del este, donde su número de efectivos ha crecido en un 75 %. Estos agentes, 12 en cada comisaría de distrito, trabajan en la prevención de vulnerabilidades y situaciones de riesgo, siempre desde la cercanía a los centros y a los chavales. /