La delegada de Cultura, Turismo y Deporte, Marta Rivera de la Cruz, ha inaugurado esta mañana, en el Museo de Arte Contemporáneo de Madrid, la exposición ‘El deber de lo nuevo’, que reúne una cuidada selección de obras de la colección de Afundación, la Obra Social de ABANCA, en diálogo con fondos del propio museo municipal.

Inauguración de la exposición El deber de lo nuevo’, que podrá visitarse del 4 de junio al 17 de enero, en el Museo de Arte Contemporáneo

La muestra, que podrá visitarse desde el 4 de junio hasta el 17 de enero, se inspira en la idea de Ramón Gómez de la Serna de que “el deber de lo nuevo es el principal deber de todo artista creador” y presenta una serie de obras y artistas contemporáneos que abordan el arte contemporáneo con lenguajes innovadores, técnicas originales, estéticas personales y una gran potencia visual.

En palabras de Rivera de la Cruz, “esta exposición es una magnífica oportunidad para que madrileños y visitantes descubran una de las colecciones privadas más importantes de arte contemporáneo de nuestro país”. Asimismo, ha añadido que “el diálogo que se establece entre las obras de Afundación y los fondos del Museo de Arte Contemporáneo de Madrid” demuestra que “el arte es un espacio de encuentro capaz de tender puentes entre territorios, miradas y sensibilidades”.

La exposición ofrece un recorrido por algunos de los nombres más interesantes del panorama artístico actual contemporáneo: Carlos Alcolea, Soledad Sevilla, Daniel Canogar, Leopoldo Nóvoa, Menchu Lamas, Antón Patiño, Antón Lamazares, Susy Gómez o Manuel Vilariño, entre otros importantes artistas.

Figuración, expresionismo y sociedad ante el espejo

Abordando la figuración en su sentido más libre, la exposición propone diálogos como los planteados entre Alfonso Albacete, Guillermo Monroy y Carlos Alcolea, que hablan del placer de pintar, con obras cargadas de vitalidad y energía o la figuración crítica, irónica y comprometida de Eduardo Arroyo, Nano Ábia y Caxigueiro.

José Hernández y Alfonso Costa transitan por caminos semejantes con su expresionismo onírico, como también lo hacen Menchu Lamas, Antón Patiño y Broto, que apuestan por una modernidad de raíz y gran fuerza cromática. Los trabajos de Enrique Cavestany y Jano Muñoz ponen los afectos en primer plano.

El reflejo de la sociedad aflora en tratamientos tan diversos como la mística urbana de Bosco Caride y César Galicia, la intimidad de lo doméstico como reflexión e identidad de Teresa Moro, Elena Gago, Antón Cabaleiro y Susy Gómez, los lugares de misterio, soledad y melancolía de Vari Caramés, García Alix y Leopoldo Nóvoa o la tensión generada por la sociedad de consumo y la necesidad de escapar de ella con Daniel Canogar y Jorge Barbi.

La belleza silenciosa de la naturaleza

La naturaleza es protagonista en los paisajes contrapuestos de Roberto González y Murado y en la belleza silenciosa e introspectiva de Soledad Sevilla y Manuel Vilariño.

El lenguaje artístico nos permite encontrar relaciones tan interesantes como la repetición expresiva de Almudena Fernandez Fariña y Lamazares, la plasticidad matérica de Lucio Muñoz y José Freixanes, la potencia del cromatismo plano en José Guerrero, Álvaro Negro y Berta Cáccamo, la negación de la imagen de Ángeles San José y Ánxel Huete y la línea como constructora de una poética natural en la obra de Laura Lío y Pamen Pereira.

La colección de Afundación, la Obra Social de ABANCA, se compone de más de 5.000 obras y está considerada la compilación privada más importante de arte gallego contemporáneo. Declarada Bien de Interés Cultural en 2015, incluye piezas relevantes de la creación española y portuguesa, además de cubrir las etapas esenciales del arte de raíces gallegas desde el siglo XIX hasta el XXI. /