Desde 2006, Madrid ha logrado reducir en torno al 85 % la población expuesta a niveles elevados de ruido. Así se ha trasladado esta mañana en la Comisión de Control y Seguimiento del Ruido de la Ciudad de Madrid, celebrada en el Palacio de Cibeles, que ha presidido el delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, acompañado por el concejal delegado de Limpieza y Zonas Verdes, José Antonio Martínez Páramo, junto a las líneas generales del nuevo Plan de Acción en Materia de Contaminación Acústica (PAMCA).

En la comisión, han estado presentes los portavoces del ramo de los tres grupos políticos de la oposición y representantes de CEIM Confederación Empresarial de Madrid-CEOE CEI, Greenpeace, Ecologistas en Acción, la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM) y otras asociaciones vecinales.
El plan establece cuatro líneas de actuación ante el reto de alcanzar un Madrid más silencioso y, por tanto, para seguir avanzando en la mejora de la calidad acústica de los madrileños. Se trata de una hoja de ruta que apuesta por continuar avanzando en la movilidad sostenible, el planeamiento urbano y los equipamientos, la gestión del ocio y la divulgación, sensibilización y participación.
El PAMCA determina una serie de medidas correctoras para la movilidad como impulsar el transporte público, el uso de vehículos eléctricos, la ampliación de puntos de recarga, el desarrollo de la red ciclista y la renovación de flotas municipales.
Incrementar el porcentaje de autobuses eléctricos en la Empresa Municipal de Transportes, evaluar la reducción de los tiempos de tránsito y de espera en las paradas, incentivar la creación de carriles Bus-VAO serían actuaciones que abundarían en este desafío, así como fomentar la movilidad peatonal y la micromovilidad.
El Ayuntamiento de Madrid apuesta por incentivar el uso de vehículos más silenciosos, ampliar el SER, integrar criterios acústicos en el planeamiento urbano y la construcción de equipamientos, instalar más pantallas acústicas y paneles fonoabsorbentes en el acceso de pasos inferiores y seguir avanzando en las medidas orientadas a una mejor gestión del ocio (campañas de mediación social y sensibilización sobre ocio nocturno responsable, gestión de las ZPAE y de los grandes eventos, control de actividades potencialmente molestas por ruido…).
Asimismo, se proponen posibles actuaciones en 33 puntos concretos de la ciudad como la avenida de la Ilustración, el paseo de la Castellana, la M-30 o las calles de Bravo Murillo, Velázquez o General Ricardos. Se identifican, además, 24 zonas tranquilas a preservar como El Retiro, la Casa de Campo, la Dehesa de la Villa y el parque Juan Carlos I, así como corredores verdes y áreas residenciales de baja exposición acústica en Valdebebas y el Ensanche de Vallecas para, a través del desarrollo de distintas iniciativas, facilitar su acceso, fomentar su uso responsable y preservar su calidad acústica frente a futuras presiones urbanas.
Medidas ya ejecutadas
Entre las medidas ya ejecutadas por parte del Ayuntamiento o en marcha en esta materia, destacan el desarrollo de una normativa ambiciosa como la Ordenanza de Movilidad Sostenible, la ampliación de bicimad y del Servicio de Estacionamiento Regulado (SER). También se incluye la protección de los entornos escolares, la creación de las zonas de bajas emisiones, la instalación de asfaltado fonoabsorbente o las ayudas Cambia 360, que han provocado una progresiva modernización del parque automovilístico.
Las grandes obras de transformación que está ejecutando el Gobierno municipal en estos momentos también suponen un avance en la mejora de la movilidad silenciosa. Entre ellas, destaca el soterramiento de la A-5 y la construcción del futuro Paseo Verde del Suroeste, que reducirá un 90 % el tráfico en superficie, creará un corredor verde y disminuirá en unas 4.300 personas la población expuesta a niveles sonoros superiores a los objetivos de calidad acústica.
La cubrición de la M-30 a la altura de Ventas eliminará el efecto barrera entre los distritos de Salamanca y Ciudad Lineal, generando nuevos espacios verdes, con un beneficio en materia acústica para los vecinos de la zona.
El PAMCA también aborda la declaración y revisión permanente de las Zonas de Protección Acústica Especial (ZPAE) en Gaztambide, Centro, Azca-Avenida de Brasil y Trafalgar-Ríos Rosas, el estudio y análisis de las medidas necesarias para compatibilizar la celebración de grandes eventos con el descanso de los vecinos y las acciones de inspección, sensibilización y educación desplegadas en los 21 distritos.
Un plan obligatorio
La comparativa de personas expuestas al ruido por tráfico rodado sitúa a la ciudad de Madrid por debajo de grandes ciudades europeas como Berlín, Bruselas, París, Hamburgo o Viena. Destacan de manera positiva especialmente los valores durante el periodo nocturno, en el que Madrid se sitúa muy por debajo de las ciudades con mayor población expuesta (26 puntos por debajo de Viena, 21 por debajo de París o 6 por debajo de Berlín para el caso del indicador nocturno).
Este plan responde al mandato establecido por la Ley del Ruido (37/2003) y por los reales decretos que la desarrollan, que obligan a las administraciones competentes a elaborar y aprobar planes de acción destinados a reducir la población expuesta a elevados niveles sonoros y a preservar y reforzar las zonas tranquilas de la ciudad, aquellas que aún mantienen un ambiente sonoro de calidad.
Desde la aprobación de su primera ordenanza en 1969, la capital ha sido pionera en el desarrollo de un marco normativo, técnico y de gestión orientado a la mejora del entorno sonoro urbano./

