¿Alguna vez te has preguntado qué ocurre cuando el sonido desaparece? ¿Qué pasa cuando todo queda en silencio? ¿Cómo se percibe el mundo cuando el oído deja de ser el canal principal de relación con lo que nos rodea? A estas preguntas responde sORDA, la nueva creación de la coreógrafa y bailarina donostiarra Jone San Martin Astigarraga, que se estrena en Centro Danza Matadero los días 7 y 8 de febrero.

Se trata de una pieza de danza contemporánea totalmente diferente a lo que has podido experimentar anteriormente, sorprendente y disruptiva que, además, se encuentra profundamente vinculada a la experiencia vital de su autora, que convive con una sordera adquirida, con lo que se convierte en una obra especialmente íntima y personal. Desde ese lugar tan cercano, Jone construye una propuesta artística potente y honesta que transforma el silencio en materia coreográfica y lo convierte en una herramienta de comunicación abierta, accesible y emocionante.

¿De qué va ‘sORDA’? Una obra que nace de la experiencia personal

Comencemos por el principio, porque seguro que te estás preguntando de qué trata esta obra. Pues bien, sORDA es una pieza autobiográfica que parte de la vivencia de su creadora con la sordera para reflexionar sobre cuestiones que atraviesan a toda la sociedad: la percepción, la diferencia, la identidad y la capacidad de adaptación. Lejos de plantear la sordera como una limitación, la obra la convierte en un punto de partida creativo e invita al espectador a sumergirse en un mundo donde el baile consigue que dos escenarios que parecen opuestos dialoguen: el sonido y el silencio. Un silencio íntimo que la artista logra transformar en gestos, respiraciones cargadas de emoción, latidos y movimientos. Más que un espectáculo, sORDA propone explorar la danza desde otro punto de vista y abrazar aspectos como la arritmia para entenderla como la autora, como una posibilidad creativa.

En escena, el cuerpo dialoga constantemente con esos dos mundos, con el sonido y el silencio. A partir de ellos, la coreografía propone un juego de contrastes que invita al público a replantearse qué significa realmente escuchar y cómo nos relacionamos con el entorno cuando cambian los canales habituales de comunicación. El resultado es un relato íntimo, pero a la vez universal, que conecta con espectadores de todas las edades y sensibilidades. Danza, sonido interior y exterior y la lengua de signos, consiguen generar un espacio único y poético donde la diferencia se celebra por todo lo alto, una creación de danza contemporánea profundamente humana que nos hace reflexionar sobre la percepción y la reinvención personal.

Imagen de la pieza sORDA, de Jone San Martín. Fotografía de Manu Escorihuela
Imagen de la pieza sORDA, de Jone San Martín. Fotografía de Manu Escorihuela

¿Y por qué sORDA?

Sin duda, un título que no es casual y que también nos habla. sORDA, con la “s” en minúscula y el resto en mayúsculas, encierra una declaración de intenciones que conecta directamente con el espíritu de la pieza, que busca romper con la normalidad y lo establecido. Por un lado, remite de forma explícita a la sordera, una experiencia vital que atraviesa la creación y el recorrido personal de Jone San Martin Astigarraga. Pero, al mismo tiempo, la elección tipográfica juega con la idea de la diferencia, de aquello que se sale de la norma establecida y, tal y como explica la autora, esta escritura busca romper la oposición binaria entre sorda (condición médica) y Sorda (identidad cultural), proponiendo una experiencia híbrida de escucha.

A través de su escritura, sORDA, tiene la clara intención de invitarnos a poner el foco en lo que a menudo se considera secundario o invisible y escuchar con el cuerpo, el movimiento y la percepción, elementos que adquieren protagonismo absoluto en escena. Así, sORDA no solo nombra una condición, sino que propone una mirada alternativa sobre lo que significa escuchar, comunicarse y estar en el mundo.

Sin duda, sORDA no es solo una pieza de danza: es una experiencia que invita a cuestionar nuestras certezas y nuestra idea de normalidad, a abrir la mirada, a descubrir nuevas formas de comunicación y a celebrar la diferencia. Un espectáculo que demuestra que el arte puede ser un espacio de encuentro real entre personas con distintas capacidades, y que el silencio también puede decir mucho y, por supuesto, bailar mucho.

Una danza pensada para personas sordas (y para todos los públicos)

Uno de los aspectos más destacados de sORDA es su adaptación a personas sordas, integrada de manera orgánica en la propuesta artística. La obra está concebida para que la experiencia escénica no dependa únicamente del sonido, sino que se construya desde lo visual, lo corporal y lo vibracional. La artista, que trabaja junto a los músicos Paola Álvarez y Manuel Escorihuela y que intervienen en directo sobre el escenario, incluye en su obra momentos en los que se quita los audífonos. De este modo, el equipo debe buscar soluciones comunicativas alternativas y crean en el espectador esa sensación de dejar de escuchar, o mejor dicho, escuchar de otra manera.

Una experiencia donde el movimiento, el ritmo, el espacio y la presencia escénica adquieren un protagonismo especial, permitiendo que personas sordas o con dificultades auditivas puedan disfrutar plenamente de la función. Al mismo tiempo, esta adaptación enriquece la experiencia del público oyente, que es invitado a percibir la danza desde otros códigos y a ampliar su forma habitual de mirar y escuchar el escenario.

Jone San Martin Astigarraga, una creadora con proyección internacional

Con una trayectoria consolidada en la escena internacional, Jone San Martin Astigarraga (Donostia, 1966) es una de las coreógrafas españolas de mayor prestigio fuera de nuestras fronteras. Comenzó su formación con la bailarina y profesora Mentxu Medel, además de en el Institut del Teatre de Barcelona y en Mudra International en Bruselas, donde ya comenzó su camino internacional y, tras varios años, pasó a formar parte del Ballet de Frankfurt. Además, también ha formado parte de importantes compañías como la Compañía Nacional de Danza o Theater Ulm en Alemania y, actualmente, también forma parte de la Dance on Ensemble de Berlín.

Su trabajo se caracteriza por una profunda investigación del cuerpo, el movimiento y la identidad, siempre desde una mirada contemporánea y personal.

Junto a nombres como Goyo Montero o Marina Mascarell, Jone forma parte de la apuesta de Centro Danza Matadero por creadores y creadoras españolas con reconocimiento internacional en su temporada 2026, reforzando el compromiso del centro con la excelencia artística y la diversidad de lenguajes escénicos.

Centro Danza Matadero, un espacio para la creación contemporánea

La presentación de sORDA en Centro Danza Matadero se enmarca en la programación de este espacio municipal dedicado a la danza en todas sus formas. Ubicado en Matadero Madrid, el centro se ha convertido en un referente para la creación, exhibición y reflexión en torno a la danza contemporánea, apostando por proyectos innovadores y comprometidos con la accesibilidad y la inclusión cultural.

Fechas, horarios y entradas

sORDA llega en estreno absoluto a Centro Danza Matadero los días:

  • 📅 7 y 8 de febrero
  • 🎭 Danza contemporánea
  • 🩰 De Jone San Martin Astigarraga
  • 🎟️ Las entradas pueden adquirirse a través de los canales habituales de venta de Centro Danza Matadero y en la web de Matadero Madrid. Puedes adquirirlas en el siguiente enlace