El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, acompañado del presidente del Pleno, Borja Fanjul, y representantes de los grupos municipales, ha participado esta tarde en el acto institucional de conmemoración del Día Internacional en Memoria de las Víctimas del Holocausto, organizado por el Ayuntamiento en coordinación con el Centro Sefarad-Israel y la Comunidad Judía de Madrid en la Casa de la Villa y que ha contado con el testimonio de Denise Papo, superviviente del Holocausto.

Durante el acto, se ha procedido a la tradicional ceremonia de encendido de seis velas en honor a las personas que padecieron la barbarie nazi, a los supervivientes, a los que combatieron la persecución y a aquellos que, no perteneciendo al pueblo judío, han asumido la responsabilidad de luchar contra el odio y el negacionismo.

Tras su participación en el encendido de la cuarta vela, junto a la presidenta de la Comunidad Judía de Madrid, Estrella Bengio, y el director general del Centro Sefarad-Israel, José Thovar, Almeida ha recordado la importancia de “contar con personas que tomen la antorcha del testimonio de los supervivientes del Holocausto para mantener viva su memoria”. El alcalde ha asegurado que “Madrid está orgullosa de ser una ciudad que acoge” a diversos colectivos y comunidades y de “ser símbolo de libertad, convivencia y tolerancia”. Por ello, ha pedido “elevar la voz y decirle al conjunto del mundo que no cabe el antisemitismo ni las conductas que inducen a la búsqueda de la desaparición de un Estado y del pueblo judío, sin el que no se puede entender la historia de la humanidad”.

Asimismo, el alcalde ha pedido que el Premio Nobel de la Paz de este año sea para Yad Vashem, centro de referencia para el recuerdo de la memoria del holocausto ubicado en Jerusalén, porque así se estará reconociendo “la convivencia, la tolerancia, la verdad y la justicia en el mundo”. /