Nombre común: Pisum Sativum

Planta de la familia de las Leguminosas.

El guisante es un cultivo muy interesante para cualquier huerto educativo ya que es un alimento muy común y a la vez poco querido por niños y niñas. Tenerlo en el huerto, conocer su ciclo y cuidarlo puede ayudar a enriquecer ciertos hábitos alimenticios.

Se suele sembrar en otoño (septiembre-noviembre), aunque en algunos lugares también se siembra en primavera (febrero- marzo). Lo interesante es que los guisantes toleran bien las bajas temperaturas, incluso soportando heladas (aunque a temperaturas menores a 5º- 7º C su crecimiento se detiene).


Se trata de una leguminosa, al igual que el haba, que se asocia con bacterias del género Rhizobium, pudiendo así fijar nitrógeno atmosférico y mejorando el suelo. Es, por tanto, una planta mejorante del suelo.


La siembra se realiza directamente en el suelo » a golpes», aunque a veces conviene dejar en remojo las semillas una hora antes. Para sembrarlas se pueden preparar las lineas de cultivo separadas entre 25-35 cm y hacer agujeros de unos 3 cm de profundidad cada 5 cm. Se pueden sembrar dos o tres semillas en cada hoyo.


Los guisantes son enredaderas, así que habrá que asegurarse de que los guisantes tienen por dónde trepar al crecer. En este enlace os proponemos una actividad relacionada con este tema.


En cuanto al riego a los guisantes les gusta el agua, pero sin excesiva humedad. Estaremos pendientes del riego sobre todo cuando la planta ya tenga flores y los primeros frutos. Será importante, sobre todo al principio, eliminar las plantas competidoras (las malas hierbas).