La Red de Huertos Escolares Sostenibles celebró su fiesta anual en el Palacio de Cristal de Arganzuela el pasado 21 de mayo. Este curso 2025-2026 han formado parte del programa 281 centros escolares y han participado más de 60.000 alumnas y alumnos.
La Gran Fiesta de los Huertos Escolares
Los huertos son espacios de participación debido al trabajo en equipo, multidisciplinar y a la implicación del alumnado en la toma de decisiones. Entienden el valor de una alimentación sana y de proximidad que reduce la huella de carbono. El programa Huertos Escolares Sostenibles, desarrollado por la D.G. de Sostenibilidad y Cambio Climático a través del Departamento de Educación Ambiental, ha cumplido 21 años y como cada primavera, el pasado 21 de mayo celebró una gran feria hortelana en el Palacio de Cristal de Arganzuela y en el auditorio del Centro Cultural Casa del Reloj donde se proyectaron los videos finalistas y se entregaron los premios.
- El alumnado ha aprendido la importancia de plantar flores para atraer a los insectos polinizadores y mantener el huerto sano y a conocer las asociaciones de cultivos para evitar plagas.
- El trabajo en equipo, el intercambio de ideas, el aprendizaje curricular y la relación entre el huerto y los escolares han sido las mejores cosechas de la temporada.
La Red de Huertos Escolares Sostenibles celebró su fiesta anual el 21 de mayo en el Palacio de Cristal de Arganzuela, un espacio ideal porque se construyó hace un siglo como nave de hortalizas donde se almacenaban las patatas que alimentaban a los animales del matadero municipal. Como si se tratara de una feria agropecuaria tradicional, los pequeños agricultores instalaron sus puestos en los que explicaron con entusiasmo y pedagogía las actividades y aprendizajes cosechados durante el curso 2025-2026.
Por ejemplo, los alumnos y alumnas del CEIP Lope de Vega (Carabanchel) contaron que habían plantado flores para atraer insectos polinizadores. Y el CEPA Cid Campeador Las Águilas-Cuatro Vientos (Latina) se llevó el huerto a la feria para presumir de cultivos. Pero como los bancales eran grandes y pesaban mucho, hicieron una maqueta en plastilina, para enseñarnos su biodiversidad vegetal.
Los 21 centros que participaron en la Fiesta coincidieron en elegir los tres productos más sabrosos que habían sembrado: los beneficios del trabajo en equipo, el intercambio de ideas y las magníficas relaciones entre el huerto y ellos. Experiencias cultivadas gracias a las enseñanzas del profesorado, de los cursos de formación de los educadores ambientales y equipos de voluntarios.
Así, en la carretilla de trabajo no solo había aperos hortícolas, había herramientas del conocimiento. Durante el curso han aprendido a reconocer las plantas por sus olores preparando perfumes y sacos de aromáticas, a realizar esquejes y cavar hoyos para hacer plantaciones fuera del colegio, porque también han salido a la calle a plantar biodiversidad en zonas verdes de sus barrios.
El colegio Luis Feito (Latina) ganó el ‘Premio Especial a la colaboración en Red’ y el CEIP Isaac Newton (Fuencarral-El Pardo) se alzó con el premio ‘Mi huerto, mi aula’, superando en un apretado final a los colegios Isaac Peral, Pinar de San José y Lope de Vega, todos en Carabanchel, y Gredos San Diego (Puente de Vallecas). Por su parte, el ganador de la categoría video ‘El huerto explicado con más arte’ fue el IES Dámaso Alonso (Fuencarral-El Pardo), quedando finalistas los CEIP Álvaro de Bazán (San Blas-Canillejas), Menéndez Pelayo (Arganzuela), Padre Poveda y Patriarca Obispo Eijo Garay, ambos en Chamartín. En la feria estuvieron presentes el equipo de Voluntarios x Madrid, cuya labor es fundamental en el desarrollo del programa, y la gente de la Fundación Banco de Alimentos de Madrid que recaudó más de 40 kilos de alimentos.

