Cada semilla guarda una historia, y las habas de Perales de Tajuña conservan muchos años de agricultura de la vegas madrileñas. Sembradas generación tras generación junto al río Tajuña, a punto estuvieron de desaparecer, coincidiendo con el gran desarrollo industrial de los años 70 del siglo pasado. Hoy vuelven a crecer en los huertos escolares gracias al proyecto Guardianes de Semillas. Recuperarlas es cuidar biodiversidad, proteger nuestro patrimonio agrícola y descubrir que el futuro también se cultiva mirando al pasado.
Los primeros vestigios del cultivo de habas (Vicia faba) se han hallado en yacimientos neolíticos de países como Israel, Turquía o Irán. Se consumen en la Península Ibérica desde época romana, en fresco con su vaina confitada en aceite, acompañadas en revuelto con huevo y/o jamón. Pero también han sido alimento de ganado.
Las habas de Perales de Tajuña son una variedad tradicional madrileña ligada a las fértiles vegas del río Tajuña, donde históricamente el cultivo de legumbres y hortalizas ha formado parte de la identidad agrícola local. El cultivo de habas en esta región está documentado desde al menos 1751, cuando el Catastro del Marqués de Ensenada ya registraba el cultivo de habas en esta comarca, junto a otros cultivos de huerta. Era la tercera leguminosa en cultivo de la Comunidad de Madrid después de las judías y el garbanzo. Se empleaban para enriquecer el suelo además de por su cosecha, al fijar nitrógeno atmosférico gracias a su asociación con bacterias del género Rhizobium. Además hoy en día sabemos que sus flores son excelentes para polinizadores, especialmente abejas.
Esta variedad tradicional de Perales de Tajuña entró a formar parte del proyecto de Guardianes de Semillas el curso escolar 19/20, gracias a una cesión de semillas del CEA El Retiro.
¿Cuántas semillas hemos recolectado en la RHES?
El proyecto Guardianes de Semillas comenzó en el curso 19/20 con esta variedad, desde entonces hemos obtenido 10.920 semillas, que se han repartido en los centros de la RHES. El curso 25/26, por primera vez, hubo cantidad suficiente para repartir a los 264 que conforman la RHES.
¿Cuándo sembramos la lechuga morondilla de Perales de Tajuña? ¿Cómo se cultiva?
Se siembran en otoño (octubre-noviembre) y se recolectan en primavera. En los siguientes cuadros describimos como cultivarla y recolectar sus semillas:


Sembrar una semilla tradicional es sembrar memoria, biodiversidad y futuro. ¡Sigamos siendo Guardianes de Semillas!

