Crisopa

Nombre científico: Chrysoperla carnea

Familia: Chrysopidae

 

La crisopa es un artrópodo, perteneciente a la clase de los insectos. Aunque se trata de una especie bastante común, pasa desapercibida ante nuestros ojos en muchas ocasiones, pero es un bicho precioso que merece la pena que conozcáis… Son fácilmente reconocibles por sus alas, ya que presentan unas alas nerviadas que las hacen muy características, y pueden adquirir una coloración variada según la especie, aunque las más frecuentes en nuestra región son las verdes y las pardas.

 

Aunque este pequeño insecto no sea tan admirado como otro tipo de insectos, como las abejas o las mariquitas, cumple una importante función de control biológico para nuestro huerto. Los individuos adultos se sienten atraídos por la melaza que fabrican los áfidos (por ejemplo los pulgones), por eso, suelen poner sus huevos en lugares cercanos a sus colonias. Sus larvas son feroces depredadoras de otros insectos plaga, como el pulgón y o la cochinilla algodonosa. Las hembras ponen sus huevos al final de un hilo que ellas mismas fabrican, y cerca de las presas que servirán de alimento a sus crías. Además, ante la ausencia de alimento, las larvas pueden llegar a ejercer depredación entre ellas mismas (¡son canívales!).

 

Cuando las crisopas alcanzan el estado adulto, algunas especies pasan de ser depredadoras de otros insectos, a alimentarse de néctar, polen o melaza. Muchas de estas larvas son empleadas en agricultura para mantener en equilibrio las poblaciones de algunos insectos que puedan resultar dañinos para los cultivos, evitando así el uso de insecticidas o pesticidas sintéticos. Si quieres saber más, puedes ampliar información en este enlace.

 

¿Habéis visto alguna crisopa en vuestros huertos? ¡Enviadnos fotos!