Hasta el miércoles 27 de mayo, el Centro Sociocultural Francisco Fatou acoge la exposición del Grupo de Pintura Barquillo, cuya peculiaridad es que sus autores son empleados municipales. Juntos llevan más de 12 años planteándose en común retos temáticos, ensayando distintas técnicas y creciendo en su faceta creativa. Tras realizar diversas muestras pictóricas, presentan al público un balance de toda su trayectoria con esta exposición que han titulado Retrospectiva y que ahora podemos disfrutar en Villa de Vallecas.

Esta aventura artística surgió por iniciativa de Kika Castejón y Pablo Vicioso, que en 2013 se unieron con la idea de compartir su afición con otros compañeros que, poco a poco, se les fueron incorporando hasta formar el grupo al año siguiente. Sobre su periplo a lo largo de estos años conversamos con Pablo que, con el resto de artistas, ha coordinado el montaje de las obras que ahora presentan en nuestro distrito:

Pablo Vicioso, componente del Grupo de Pintura Barquillo
Pablo Vicioso, componente del Grupo de Pintura Barquillo

“Nuestros comienzos fueron a partir de un pequeño grupo de empleados del Ayuntamiento de Madrid que decidimos compartir una afición común. Algunos llevábamos tiempo sin mancharnos las manos de pintura o coger un pincel, y aquella propuesta nos ayudó a recuperar la motivación y el deseo de crear juntos.

Lo que comenzó como un pequeño taller entre compañeros fue creciendo, edición tras edición, hasta convertirse en una aventura creativa colectiva. A lo largo de estos años se fueron sumando personas de distintas áreas y dependencias municipales, así como antiguos compañeros ya jubilados. También se incorporaron nuevas técnicas y lenguajes, como la cerámica, el punto de cruz, las artes mixtas, el collage o la fotografía”.

 

“Cada muestra ha sido para nosotros un reto y
una oportunidad
para mirar el mundo desde otro ángulo».

 

Al contemplar la diversidad de estilos que resumen toda esta experiencia, el espectador se plantea cómo surge la idea de trabajar en común y qué método habéis utilizado para que funcione

“Desde el inicio hemos trabajado a partir de una idea sencilla: elegir un tema común e interpretarlo libremente desde la mirada, la sensibilidad y la técnica de cada integrante. Esa forma de trabajar nos ha permitido explorar asuntos muy diversos, técnicas como el retrato o el bodegón; temáticas como el cine, la danza, los oficios, la realidad social, las emociones, los vínculos o la verdad; y entornos como la naturaleza, la ciudad y la vida urbana, la noche, los animales, o el agua”.

 

«En esta exposición queremos mostrar que el arte tiene cabida en todas partes,
incluso en los pasillos de un ayuntamiento».

 

A lo largo de las distintas muestras, ¿qué papel han jugado los temas cotidianos frente a los más simbólicos o sociales en vuestro proceso creativo colectivo?

“Cada muestra ha sido para nosotros un reto y una oportunidad para mirar el mundo desde otro ángulo. Hemos abordado temas cercanos y cotidianos y otros más simbólicos, sociales o emocionales, siempre desde la libertad creativa y desde el deseo de compartir lo que cada propuesta despertaba en nosotros”.

Con esta mirada retrospectiva y su ubicación en un centro cultural ¿qué queréis transmitir al público?

“Esta retrospectiva no es solo una recopilación de trabajos realizados a lo largo de estos años. Es, sobre todo, una invitación a recorrer con nosotros un camino hecho de pinceladas compartidas, de amistades tejidas en torno al arte y de la alegría de vivir una afición personal de manera colectiva.

 En esta exposición queremos mostrar que el arte tiene cabida en todas partes, incluso en los pasillos de un ayuntamiento, y que la creación puede nacer también de los espacios cotidianos de trabajo, encuentro y convivencia.”

Actualmente, el Grupo de Pintura Barquillo cuenta con más de 20 integrantes activos. En esta exposición participan siete miembros del grupo, representando una historia común que sigue creciendo con nuevas propuestas, nuevas miradas y el mismo entusiasmo con el que empezaron.