©Vivian Maier. Self portait. 1953.

 

No todo el mundo sabe que Maruja Mallo, una mujer eclipsada por la generación masculina de 1927, fue una pintora surrealista excepcional, que Angélica Kaufmann era una retratista reputada en el siglo XVIII y Artemisa Gentileschi, una de las más oscuras pintoras barrocas, y que la magnífica fotógrafa Vivian Mayer ocupó su tiempo en ser una niñera anónima y vivir la vida de otros a través de unas instantáneas que serían veneradas casi un siglo despúes.

La muestra Muerte a los grandes relatos viene a destapar esas vidas creativas ilustres y acercarlas al público uniendo arte, literatura y feminismo para mostrar mujeres artistas que tuvieron coetáneos más ilustres por ser de otro género. La exposición ha abierto sus puertas en el salón de exposiciones de la Junta de Distrito ( Avda. Rafaela Ybarra) donde permanecerá del 1 de marzo hasta el 28 de abril, de lunes a sábado de 10 a 14 y de 17 a 20 horas.

Partiendo de la pregunta ¿Por qué no ha habido grandes mujeres artistas? , la historiadora del arte Linda Nochlin  escribió un célebre ensayo en 1971 con este título, para explicar la ausencia de nombres destacados a lo largo de la Historia del Arte. La exposición, impulsada por Mirador Usera, pretende abrir el debate en el distrito y vincularse a las reivindicaciones del Día Internacional de la Mujer como a la Semana del Libro de Usera, siendo la temática de esta edición mujeres y literatura, además de a la campaña municipal Las mujeres hacemos Madrid.

Grandes relatos femeninos

Muerte a los Grandes Relatos repasa la Historia del Arte desde una perspectiva de género, subrayando la necesidad de fomentar una didáctica que incluya a las mujeres como objeto de estudio y de visibilizar la creación contemporánea de las artistas que trabajan en el ámbito nacional. Cada una de las artistas participantes revisita la obra de una de estas mujeres artistas que han quedado a la sombra de los relatos institucionales. A ellas se suman las propuestas de cientos de mujeres que han participada a través de Internet enviando sus composiciones y conformando una instalación colectiva.

En la exposición aparecen obras de Clara Sancho-Arroyo (Zaragoza, 1982) / Berthe Morisot (Bourges, 1841). Inés Ballesteros (Zaragoza, 1993) / Lía García (Ciudad de México, 1989). Julia Prat (Cádiz, 1985) / Maruja Mallo (Viveiro, 1902). Laura Höldein (Castellón de la Plana, 1982) / Hannah Höch (Gotha, 1889). Laura Gimeno Lerín (Zaragoza, 1988) / Lucy Schwob (Nantes, 1894). Nuria Riaza (Albacete, 1990) / Wangechi Mutu (Nairobi, 1972). Mamen Moreu (Huesca, 1985) / Hilma Af Klint (Solna, 1862). María Melero (Jerez de la Frontera, 1989) / Artemisia Gentileschi (Roma, 1593). Marina Rubio (Zaragoza, 1986) / Camille Claudel (Fère-en-Tardenois, 1864). Melanie Aliaga (Zaragoza, 1988) / Vivian Maier (Nueva York, 1926).

También hubo pintoras famosas

De manera paralela a la exposición se realizarán diversos talleres y actividades gratuitos diseñados por la comisaria María Bastarós para tratar el conflicto entre arte, género y subversión como Acción Postal Feminista / Hack them with Feminism / Taller de fanzines. También se llevarán a cabo visitas guiadas para centros educativos  y para el público general (con inscripción previa en miradorusera@intermediae.es).

Esta exposición, que fue posible gracias al apoyo del Servicio de Igualdad del Ayuntamiento de Zaragoza, llega a Madrid gracias al programa cultural  Mirador Usera, surge de una iniciativa de visibilización femenina desde la plataforma cultural Quién Coño Es, impulsada por Bastarós en 2005, para dar a conocer la producción artística de las mujeres desde una perspectiva historiográfica, interviniendo el espacio urbano y universitario mediante carteles de artistas como Angélica Kauffmann, Faith Ringgold o Jenny Holzer.