¿Conoces a los anfibios?

 

Durante los meses de abril, mayo y junio de 2025, podrás visitar esta nueva exposición temporal en el CIEA Casa de Campo (en horario de miércoles a domingo y festivos de 10:00 a 14:30 h.  y viernes, sábados y domingos también de 16:00 a 18:30 h.), consistente en 27 paneles con los que la Asociación Herpetológica Española (AHE) tiene como objetivo dar a conocer los anfibios de la fauna española, su singularidad y las amenazas a las que se enfrentan. Los paneles incluyen fotografías de todas las especies y ejemplos de sus ciclos de vida.

Por si alguien no lo tiene claro, los anfibios son animales vertebrados con respiración branquial en estado larvario y pulmonar en estado adulto. A diferencia del resto de vertebrados, se distinguen por sufrir una transformación durante su desarrollo llamada metamorfosis.

Se distribuyen prácticamente en todo el mundo, estando ausentes solo en las regiones árticas y antárticas, en los desiertos más áridos y en la mayoría de las islas oceánicas.

De las aproximadamente 7.500 especies de anfibios de todo el mundo, en la Península Ibérica contamos con 32 especies de anfibios.

Pueden parecer pocas pero ¡32 especies de anfibios en el hemisferio norte y en Europa son muchísimas!

 

La AHE, fue fundada en 1984 y es la encargada de difundir, promover y coordinar el estudio de la Herpetofauna, tanto teórico como práctico, así como la fomentar la conservación de los anfibios y reptiles y de su entorno. Asesora, dirige y realiza estudios relacionados con la herpetología, tanto a nivel nacional como internacional.

¡Cu cu, cantaba la rana!


Extinciones masivas y declive

 

El declive de los anfibios es un fenómeno poco conocido y terrible y es actualmente una de las mayores amenazas para la biodiversidad global: están sufriendo unas reducciones dramáticas de sus poblaciones, tanto que se consideran extinciones masivas. La crisis biológica que sufren los anfibios empeora año tras año, extinguiéndose a un ritmo mil veces más alto que de forma natural. Están desapareciendo especies incluso antes de ser catalogadas o descubiertas.

Posiblemente, esta situación comenzó en los años 50 del siglo XX, con un declive relativamente rápido desde finales de esa década hasta finales de los 60. Sin embargo, es en los últimos 30-35 años cuando este declive se hace más evidente: más lento, pero continuo. Durante las décadas de los 80 y 90, se constató de forma alarmante la desaparición generalizada de los anfibios, incluso en zonas con poca influencia humana, como los espacios protegidos y reservas. Además, se observó que este proceso ocurría de manera acelerada. Los científicos comenzaron a sospechar de varios organismos patógenos, entre ellos una nueva enfermedad infecciosa provocada por un hongo quítridro.

Debido a su vida entre tierra y agua, los anfibios se ven afectados por alteraciones en ambos medios. Además de la amenaza del hongo quítrido, el declive de estas especies tiene múltiples causas:

  • La modificación de su hábitat, tanto por su destrucción como por su fragmentación, debido a la desecación de humedales, el desarrollo urbano, la construcción de barreras, la agricultura intensiva, la desaparición de riberas, entre otros.
  • La contaminación del agua, causada por fertilizantes, insecticidas y pesticidas.
  • El aumento de la radiación ultravioleta, que daña su piel.
  • La introducción de especies para favorecer la pesca deportiva.
  • El cambio climático, que afecta la temperatura y las precipitaciones.
  • Las enfermedades emergentes, muchas de ellas provocadas por virus de especies no autóctonas.
  • La pesca y captura directa, ya que los anfibios son utilizados como alimento y en actividades deportivas.

Muchas de las causas de este dramático declive no están bien estudiadas, y actualmente es un tema sujeto a una intensiva investigación por parte de científicos en todo el mundo.

¡Protégelos!


Posibles soluciones

 

Aunque las medidas para frenar el declive de los anfibios son limitadas, existen varias acciones clave que pueden marcar la diferencia:

  • Mejorar sus hábitats naturales, creando redes de espacios protegidos, gestionando arroyos y humedales con la colaboración local.
  • Promover la investigación de las enfermedades que afectan a los batracios, para combatir la extinción.
  • Aumentar la protección de áreas naturales y regular estrictamente el comercio de anfibios.
  • Implementar programas educativos para sensibilizar a la población sobre el problema y sus soluciones.

Desde nuestra perspectiva, podemos hacer mucho de manera individual o colectiva, como:

  • Evitar el consumo de anfibios como alimento y oponernos a su caza.
  • No contaminar el agua con residuos o productos químicos.
  • Intentar no atropellarlos ni dañar sus hábitats.
  • Realizar acciones de protección activa, como crear charcas, poner señales en las carreteras, o mantener humedales.

Es crucial que tomemos conciencia del impacto de la pérdida de anfibios, ya que son vitales para el equilibrio ecológico.

Además de controlar plagas de forma natural, los anfibios son indicadores de la salud de los ecosistemas y contribuyen al bienestar ambiental.

 


Visita la exposición sin moverte de casa

Si prefieres visitar la exposición de forma virtual desde cualquier lugar, sólo tienes que clicar en la siguiente imagen:Únete a la campaña sosanfibios.org


Todo esto… y mucho más

 

Puedes ampliar la información sobre este tema, consultando los siguientes enlaces:

Lagartos y lagartijas. WEBINARIO: Reptiles de la Comunidad de Madrid

Charcas de la Casa de Campo: reductos de biodiversidad

 

El peque reto: anfibios

Anfibios en el parque