En la tarde del 24 de abril, cuando el parque de Berlín empieza a recibir a las familias tras la salida del cole, los libros ya habían tomado posición con las bibliotecas municipales del distrito—Dámaso Alonso y Francisco Ibáñez— que ofrecían un mini maratón de cuentos y un taller de exlibris. Las casetas se alinearon entre los árboles, las mesas se llenan de lomos de colores y las primeras conversaciones giraban ya en torno a historias, personajes y lecturas pendientes. Así arrancaba la novena edición de la Feria del Libro de Chamartín, que durante tres días puso el acento en la ciencia y convirtió este espacio verde en un territorio compartido por autores, lectores y curiosos.
Había expectación por la inauguración porque venía con la entrega de premios del III Certamen de Relato Corto, Poesía y Cómic, un reconocimiento al talento creativo del alumnado de Primaria y ESO del distrito. En la modalidad de relato corto fueron premiadas en Primaria Inés, Carla y Enma, del colegio San Ramón y San Antonio, y en ESO Berta y Carla, del mismo centro, junto a Martina, del Union‑Chrétienne Saint Chaumond. En poesía, los galardones de Primaria recayeron en Ignacio, Myriam y Carla, del colegio San Ramón y San Antonio, mientras que en ESO fueron distinguidos Manuela y Pilar, del Union‑Chrétienne Saint Chaumond, y Diego, del Colegio Fundación Santamarca. El certamen de cómic reconoció en Primaria a Daniel, Triana y Sonia, del colegio San Ramón y San Antonio, y en ESO a Mara, del Colegio Fundación Santamarca, y Olivia, del San Ramón y San Antonio, en un acto que situó la creatividad joven como punto de partida de la feria.

Comenzaba la charla coloquio ante un centenar de personas con la doctora Alexandra Henríquez. Puso la salud femenina en el centro y firmó ejemplares de su libro Salud y mujer. También los escritores de Carmen Mola recibían a lectores para la firma de libros: Se sentía cómo autores y seguidores se reconocían durante unos segundos.
El sábado amanecía con ritmo de paseo. Desde primera hora, el goteo de visitantes no se detenía. Familias, lectores solitarios, vecinos que se acercan a ver y acaban hojeando durante un buen rato. Las librerías despliegan sus catálogos y los libros se convierten en conversación: recomendaciones espontáneas, descubrimientos imprevistos, esa alegría silenciosa de encontrar algo que no se estaba buscando. A lo largo de la mañana, más de 300 personas atraviesan este pequeño mapa literario al aire libre.
Por la tarde, el tono cambia y el protagonismo se desplaza hacia la imaginación infantil. Carlota y sus mascotas convierte el escenario en un espacio de juego narrativo donde los cuentos se dicen en voz alta y se mueven. Los niños escuchan, participan y ríen; los adultos observan desde segunda fila. El parque se llena de voces pequeñas y atención grande.
El domingo concentraba algunas de las escenas más animadas de la feria. Juan Gómez‑Jurado y Bárbara Montes subían al escenario para hablar de novelas, tramas y lectores. La charla fluye entre la experiencia, el humor y la complicidad con un público que llena el espacio y escucha con atención. ¿Cómo se construyen las historias? ¿Cómo llegan después a quienes las leen? Cuando termina el coloquio, nadie parece tener prisa: las colas para la firma prolongan la mañana y convierten el encuentro en algo más íntimo, libro a libro.
La tarde se despide con cuentos otra vez. En el auditorio del parque, Un mundo de cuentos reúne a familias enteras alrededor de la narración oral. Las historias vuelven a ser compartidas, dichas sin prisas, como si el fin de semana pidiera cerrarse así: con una voz contando y otros escuchando. Así, a lo largo del fin de semana, cerca de 800 personas han pasado por la Feria del Libro de Chamartín.
La Junta Municipal del Distrito de Chamartín quiere expresar su agradecimiento a todas las instituciones, entidades culturales, científicas y educativas, librerías, autores y profesionales que han hecho posible la IX Feria del Libro, así como a los vecinos y familias que han participado activamente en su programación: La Dirección General de Bibliotecas Municipales, Madrid in Game del Área de Innovación y Emprendimiento; el Museo Nacional de Ciencias Naturales, la Residencia de Estudiantes, la Fundación Ramón Menéndez Pidal, la Escuela de Ingenieros Técnicos Industriales (ETSII), y al Consejo Superior de Investigaciones Científicas-CSIC. Y por supuesto a las librerías de proximidad: Buscón, Libros Antiguos Ortiz Marcos, Librería Clio, Librería Lé, Proyecto Salvalibros (Naturbana).


