El Ayuntamiento quiere hacer de Madrid una ciudad sostenible, con menos contaminación y mayor calidad de vida. Para ello, presentó el Plan A de Calidad del Aire y Cambio Climático el pasado mes de marzo. Ahora, tras su aprobación inicial y su publicación en el Boletín Oficial de la Comunidad, se ha abierto el periodo de información pública. Hasta el 18 de mayo incluido, asociaciones, colectivos, empresas, instituciones y la ciudadanía en general podrán hacer sugerencias y aportaciones para enriquecer este documento que persigue que el aire que respiramos sea más limpio, así como una regeneración urbana de nuestra ciudad.

El Área de Medio Ambiente y Movilidad estudiará todas esas aportaciones e incluirá aquellas que considere que mejoran el Plan antes de su aprobación definitiva, siempre con el objetivo de hacer de Madrid una ciudad saludable.

El Plan A contempla 30 medidas  y sus objetivos son conseguir una ciudad sostenible, que garantice la salud de la ciudadanía frente al reto de la contaminación atmosférica, reduzca las emisiones de gases de efecto invernadero y fortalezca a la ciudad frente a los impactos del cambio climático.

Estas medidas, además, están encaminadas a cumplir la legislación europea y nacional en materia de calidad del aire, reducir en el año 2030 las emisiones de gases de efecto invernadero en línea con el Acuerdo de París y disminuir en un 50 por ciento las emisiones causadas por la movilidad urbana en 2030 frente a 2012. También, y a través del programa Madrid + Natural, incluye una estrategia de adaptación frente a los efectos del cambio climático.

Medidas para una ciudad sostenible

Para combatir la contaminación atmosférica,  el Plan A  plantea diversas medidas de promoción de la movilidad sostenible, orientadas a reducir la intensidad del tráfico privado motorizado, con actuaciones sobre la red viaria y el espacio público para fomentar modos activos de movilidad (peatonal y ciclista) y el transporte público

También  apuesta por  la tecnología de bajas emisiones, con el impulso de la movilidad eléctrica y actuaciones sobre las emisiones de las flotas de autobuses, taxis, servicios municipales y  de distribución urbana de mercancías. Asimismo, contempla medidas sobre vehículos privados  con incentivos fiscales para los menos contaminantes y restricción gradual de acceso, aparcamiento y circulación para los que más contaminen.

Otras medidas encaminadas a conseguir una gestión urbana baja en emisiones y una mayor eficiencia energética son la sustitución de combustibles de calefacción contaminantes,  la prohibición del uso del carbón,  la regulación del uso de la biomasa en la ciudad y el desarrollo de energías renovables.

La reducción de emisiones contaminantes en el tratamiento de residuos, las intervenciones en los edificios municipales basadas en un modelo de emisiones cero, la utilización de energías renovables y la disminución del consumo energético son otras de las actuaciones propuestas.

Por último, el Plan formula soluciones  basadas en la naturaleza para incrementar la capacidad de adaptación de la ciudad al cambio climático. /