Uno de los objetivos del Plan A, de Calidad Ambiental y Cambio Climático es conseguir un modelo energético eficiente y de bajas emisiones, es decir, que consuma menos energía y que la que se consuma sea más limpia.

Las medidas que ya han puesto en marcha las áreas de Economía y Hacienda y Medio Ambiente y Movilidad en edificios e instalaciones municipales han conseguido, durante 2016, bajar el consumo eléctrico en un 3,8 por ciento y reducir la factura de la luz un 10,3 por ciento, con un ahorro de 23 millones de euros.

Para continuar e incrementar esa eficiencia energética, el Plan A contempla el desarrollo de una serie de actuaciones basadas en la mejora tecnológica y la gestión inteligente en inmuebles e infraestructuras municipales. Entre ellas, un programa de sustitución de instalaciones de climatización, que garantice el uso de energías cien por cien renovables, y otro de energía solar fotovoltaica de implantación en edificios y mobiliario urbano municipal.

Los edificios de nueva construcción del Ayuntamiento de Madrid y, en la medida de lo posible, los que se vayan a rehabilitar de forma integral, deberán diseñarse con el objetivo de consumo casi nulo-energía positiva impuesto por las directivas europeas.

Para comprobar el consumo real y la eficacia de las medidas que se adopten, el Plan A plantea monitorizar de forma remota el 80% de la energía consumida en edificios municipales en 2020. Los datos recogidos serán públicos, de manera que sirvan de ejemplo a ciudadanos, empresas e instituciones, y de estímulo en la adopción de proyectos de ahorro y uso eficiente de la energía.