Cuando pensamos en Madrid en invierno solemos imaginar árboles desnudos, cielos grises y parques silenciosos. Pero basta detenerse unos instantes, afinar el oído y levantar la vista para descubrir que la ciudad sigue llena de vida…
Hoy proponemos un viaje invernal por las aves de Madrid… A diferencia de lo que se suele pensar, el invierno no es una época “pobre” en biodiversidad. En realidad, es un momento de gran interés ecológico por varias razones:
- Llegan visitantes del norte de Europa. Muchos de ellos –aves acuáticas y planeadoras– encuentran aquí agua, alimento y descanso.
- Al caer las hojas, es más fácil detectar aves entre los árboles y matorrales.
- Las especies residentes concentran su actividad en zonas concretas, lo que facilita su observación.
Los parques urbanos, los forestales y las riberas fluviales, se convierten en auténticos laboratorios al aire libre para aprender a identificar a nuestras vecinas aladas.
Aves invernantes y residentes, quién es quién en los cielos de Madrid
Aves acuáticas: protagonistas del invierno
Las láminas de agua —ríos, lagunas y estanques artificiales— son puntos clave en invierno.
Entre las especies residentes más habituales encontramos:
- Ánade azulón (Anas platyrhynchos): la más conocida y abundante. Machos con cabeza verde brillante y hembras pardas moteadas. Muy adaptable al medio urbano.
- Focha común (Fulica atra): fácil de reconocer por su plumaje negro y su escudo frontal blanco, como el pico. Territorial y activa, incluso en pleno invierno.
- Gallineta común (Gallinula chloropus): también negra, pero con el pico rojo y con unas patas de color verde fosforito que no dejan lugar a dudas. Además, su cacareo es similar a una gallina terrestre.
- Garza real (Ardea cinerea): elegante y paciente, se observa en riberas y zonas húmedas, incluso dentro de la ciudad.
Y entre las norteñas que nos visitan en invierno, destacan:
- Gaviota reidora (Chroicocephalus ridibundus): cuando nos visita, carece de la “capucha” oscura estival, mostrando la cabeza blanca con una mancha auricular.
- Gaviota sombría (Larus fuscus): fácilmente reconocible por su enrome y puntiagudo pico de color amarillo con una mancha roja. Se observa en riberas, embalses y grandes parques con agua junto a la reidora (Chroicocephalus ridibundus).
- Cormorán grande (Phalacrocorax carbo): suele posarse sobre las cimas de los árboles o en construcciones diversas junto al agua, extendiendo sus enormes alas al sol. Gran pescador, bucea para capturar peces en ríos y estanques.

[Imagen 1: Aves acuáticas. Fuente: elaboración propia a partir de la Guía de Aves de Madrid]
Hay más vida en invierno, además de la acuática, en los parques de Madrid…
No solo de acuáticas viven los parques de Madrid en invierno. Entre la notable comunidad de aves residentes que permanecen todo el año, a continuación, destacamos algunas de las más abundantes, que son ideales para iniciarse en la observación de aves, ya que toleran bien la presencia humana:
- Mirlo común (Turdus merula): canto melodioso incluso en invierno. Los machos son negros con pico amarillo; las hembras, pardas.
- Carbonero común (Parus major) y herrerrillo común (Cyanistes caeruleus): muy similares tanto en apariencia-ver imagen 2– como en comportamiento: inquietos, acrobáticos y les encantan las cajas nido.
- Petirrojo europeo (Erithacus rubecula): antes solo estaban en invierno, pero al igual que otras especies, se han vuelto residentes en Madrid. Territorial y confiado, con un característico pecho anaranjado.
- Pinzón vulgar (Fringilla coelebs): muy común en zonas arboladas, a menudo en pequeños bandos.
Entre las que vienen a visitarnos en invierno, destacamos:
- Zorzal común (Turdus philomelos): muy habitual en parques y zonas arboladas, reconocible por su pecho claro con manchas oscuras. Se alimenta de frutos, bayas y pequeños invertebrados, especialmente tras las heladas.
- Mosquitero común (Phylloscopus collybita): pequeña ave insectívora, muy activa y discreta. Se identifica por su tamaño reducido, tonos verdosos y su característico reclamo repetitivo incluso en los meses fríos.

[Imagen 2: Aves terrestres. Fuente: elaboración propia a partir de la Guía de Aves de Madrid]
Todas estas aves y muchas más, están disponibles en la Guía de Aves de Madrid que puedes obtener gratuitamente de nuestra zona de descargas. Editada por el Ayuntamiento de Madrid, gracias a la colaboración de SEO/BirdLife, es perfecta para iniciarte en la observación de aves o mejorar tu reconocimiento de las especies más comunes de Madrid. Incluye nombres científicos y comunes, descripciones, hábitats típicos, consejos para su uso en campo y, como no, imágenes de cada una de las especies. Aquí os dejamos el QR y el enlace para su descarga:

Itinerarios ornitológicos, aprender caminando
El aprendizaje sobre aves gana sentido cuando se practica en el territorio, recorriendo espacios diversos. Los itinerarios ornitológicos funcionan como un inventario vivo de hábitats y especies. Desde el programa Madrid Ambiental, ofertamos -gratuitamente- los fines de semana visitas para la observación de las aves en los siguientes espacios:
Itinerarios forestales
- Monte de El Pardo: uno de los espacios forestales mejor conservados de Europa. Alberga aves forestales, rapaces y paseriformes ligados al encinar mediterráneo.
- Parque Forestal de Valdebebas: un mosaico de zonas abiertas y arboladas donde se observan especies de transición entre lo rural y lo urbano.
Itinerarios de ribera
- Parque Lineal del Manzanares y Madrid Río: el río actúa como un corredor ecológico, esencial para aves acuáticas, limícolas y especies que utilizan la vegetación de ribera como refugio.
Itinerarios urbanos
- Parques como el Juan Carlos I, el Parque del Oeste, el Emperatriz María de Austria o el Enrique Tierno Galván muestran cómo las aves se adaptan al entorno urbano.
Los parques urbanos de Madrid albergan una comunidad de aves diversa – paseriformes, forestales, rapaces, acuáticas- y bien adaptada al entorno humano, gracias a la presencia de arbolado maduro, zonas ajardinadas, praderas y pequeñas láminas de agua. Estos espacios actúan como refugios ecológicos dentro de la ciudad, especialmente importantes durante el invierno.
Ya sea en una senda fluvial, en un parque urbano o en un entorno más forestal, observar a las aves es una forma sencilla y accesible de conectar con la naturaleza, aprender a reconocer especies y comprender la importancia de conservar estos oasis verdes para la fauna y para las personas.
Conocer las aves de Madrid es el primer paso para protegerlas. Cada mirlo, cada garza o cada gaviota nos recuerda que la ciudad no está separada de la naturaleza, sino que forma parte de ella.
Este invierno, abrígate, coge unos prismáticos, descarga la guía y apúntate a los itinerarios ornitológicos del programa de Madrid Ambiental a descubrir nuestras vecinas aladas.

[Imagen 3: Participantes de un itinerario ornitológico del programa Madrid Ambiental. Fuente: Madrid Ambiental]
“No se conoce verdaderamente a las aves hasta que se las observa en invierno”
John Burroughs

