Las orugas de dos lepidópteros representan dos de las principales plagas forestales de nuestros bosques

 

Entendemos por plaga forestal aquellos daños producidos en nuestros bosques debido a la acción de diversos tipos de fauna. Prácticamente todas las plagas se asocian a los insectos y otros invertebrados no artrópodos como los ácaros; sin embargo también pueden ser producidas por otros invertebrados (nemátodos y gasterópodos) e incluso por vertebrados (aves y mamíferos).

 

En este caso, vamos a centrarnos en dos insectos xilófagos como son la Thaumetopoea pytiocampa (procesionaria del pino)  y Paysandisia archon (barrenador de las palmeras), cuyas larvas son las responsables de graves daños en pinos por defoliación y  en palmeras por perforación del estípite o tronco respectivamente. La primera de ellas es una especie autóctona peninsular, mientras que la segunda es alóctona y ha sido introducida debido al comercio ornamental de plantas.


Procesionaria del pino

 

Las orugas de Thaumetopoea pytiocampa son una de las mayores plagas de los pinares peninsulares, donde se alimentan de las acículas de los pinos llegando a producir importantes defoliaciones en los árboles. Aunque en raras ocasiones también atacan a cedros, abetos o píceas, este lepidóptero muestra una gran predilección por los árboles del género Pinus, siendo las especies más afectadas Pinus nigra, Pinus sylvestris y Pinus canariensis (aunque también pueden verse afectados cedros y otras coníferas).

Esta polilla recibe su nombre debido a las procesiones en fila que realizan sus larvas: durante las noches de invierno cuando para alimentarse se trasladan de un árbol a otro y con las procesiones de enterramiento para la pupación en primavera.

Los adultos, que tienen una corta vida de 2 o 3 días, aparecen en verano y vuelan desde junio a septiembre. En el mismo día se reproducen y realizan la puesta de huevos sobre las acículas de los pinos, donde la hembra forma un cilindro en las hojas de unos 100-300 huevos que protegerá colocando escamas de su propio cuerpo.

Los huevos eclosionan a los 30-45 días y las orugas se agrupan en colonias, donde se alimentan de las acículas y van formando unos nidos de seda -bolsones- que van aumentando de tamaño y que les sirve para protegerse del frío invernal. A partir del cuarto estadio larvario, la procesionaria adquiere su aspecto característico con pelos y coloración aposemática, desarrollando también cientos de pelos urticantes. Estos pelos son lanzados al aire cuando las orugas se sienten amenazadas, pudiendo provocar graves alergias tanto en humanos como en animales.Cuando las orugas completan su desarrollo larvario descienden en procesión al suelo, donde se enterrarán y formarán la crisálida para completar su metamorfosis (en Madrid, este fenómeno suele coincidir con los meses de febrero-mayo, dependiendo de las condiciones atmosféricas); pudiendo mantenerse en este estado de diapausa entre 1 mes y 4 años dependiendo de las condiciones ambientales.

La instalación de cajas nido para algunas especies de aves como los carboneros o los herrerillos, así como los murciélagos, que son depredadores naturales de la procesionaria, contribuye a controlar la población de esta plaga a través de la lucha biológica.

Los métodos de control sobre esta plaga son muy variados, van desde el control químico con insecticidas selectivos (estando desde 2014 prohibidas las fumigaciones aéreas) hasta el control biológico mediante fumigación con  la bacteria Bacillus thuringiensis. Otros medidas para controlar la población es el uso de trampas de feromonas para adultos y trampas de collar para las larvas, las cuales se instalan rodeando el tronco del árbol e impiden que las orugas puedan enterrarse y completar su ciclo biológico, los modernos tratamientos de endoterapia (mediante los que se injectan al árbol los productos fitosanitarios, que se trasportan por la savia hasta las hojas, donde son consumidos por las orugas) o la retirada manual de los bolsones.

Se calcula de 2/3 de los pinares de la Comunidad de Madrid se ven afectados todos los años por esta plaga.

Ateniéndonos a los datos de arbolado de 2020 del Ayuntamiento de Madrid, se calcula que en la Casa de Campo el daño potencial de esta plaga puede afectar a las cerca de 368.000 coníferas que hay en el parque (de las cuales 310.000 son pinos).

 

Por este motivo, desde hace tiempo desde la Dirección de Conservación de la Casa de Campo se vienen desarrollando diversas acciones encaminadas a controlar esta plaga; que en la actualidad de centran en evitar que las orugas se entierren en el suelo para formar las crisálidas mediante la instalación de trampas de collar, la retirada manual de los bolsones o de las crisálidas enterradas alrededor del tronco.

En este sentido, en la Casa de Campo se ha eliminado por completo el uso de compuestos químicos (que durante mucho tiempo se basaron en el empleo del diflubenzuron), ya que tenían un efecto nocivo contra otras especies de fauna aliada como son abejas y otros polinizadores.

Recordamos que las orugas de esta especie presentan un alto poder urticante y riesgo de intoxicación, por lo que su eliminación debe ser realizada por personal especializado. El Ayuntamiento de Madrid tiene habilitado el número 010 para notificar árboles afectados por esta especie.


Barrenador de las palmeras

 

Paysandisia archon es un lepidóptero de la familia Castniidae originario de América del Sur  que en los últimos años, debido al comercio ornamental de palmeras, se ha propagado por casi toda Europa. En España esta especie está incluida en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras y se detectó por primera vez en Gerona en 2002, desde donde se ha dispersado por todo el litoral mediterráneo.

Esta polilla diurna causa daños en diversas especies de palmeras, destacando entre muchas otras aquellas de los géneros Phoenix, Chamaerops, Trachycarpus o Livistona.

 

Al igual que la Procesionaria, es la oruga del Barrenador de la palmera la responsable de los daños producidos en la planta; si bien no se limitan sólo a la defoliación de las hojas sino que sus larvas son perforadoras o barrenadoras y crean galerías de hasta 1,5 metros de profundidad en el tronco -estípite- de las palmeras, interrumpiendo el flujo de savia de la planta y pudiendo llegar a matarla si el ataque es muy severo.

Los adultos viven entre 2-4 semanas y comienzan a volar en mayo, cuando se reproducen y la hembra vuela en busca de palmeras donde realizar la puesta, que puede llegar a ser de 150 huevos.

Tras la eclosión de los huevos, las orugas comienzan a alimentarse primero de las hojas y posteriormente pasan al interior del estípite creando una galería de alimentación; pudiendo durar la fase larvaria entre 1 o 2 años.

La metamorfosis se produce después de completar los 9 estadios larvarios y tiene lugar en la base de las galerías, donde las larvas protegerán la crisálida con un capullo que fabrican a partir de excrementos, aserrín y fibras de la propia palmera.

 

Los métodos de control de esta plaga son complicados; por una parte no se conocen depredadores naturales de esta especie y por otro lado el tratamiento químico es poco efectivo debido a la dificultad de alcanzar a las larvas que se se encuentran en el interior de las galerías. Por lo que las medidas de control se basan en tratamientos preventivos para evitar la propagación de esta especie (centralizados en respetar las cuarentenas y controles fitosanitarios de los ejemplares que se han transportado) y en la quema de las palmeras infestadas.


Webinar: Procesionaria del pino y Barrenador de las palmeras

 

Si queréis conocer en profundidad la biología, comportamiento, métodos de control y problemática asociada a estas dos especies de lepidópteros que atacan a las masas forestales, ¡¡no os podéis perder nuestro próximo seminario!!

¿Quieres saber más?

Impartido por Francisco Cabrero Sañudo Sandra Grzechnik-Departamento de Biodiversidad, Ecología y Evolución, de la Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad Complutense de Madrid- , en el Seminario digital en directo se darán a conocer la problemática asociada a los daños forestales producidos por la Procesionaria del pino en los pinares españoles y el Barrenador  de las palmeras en la región mediterránea peninsular.

Antes de finalizar el directo, se reservaran unos minutos para formular preguntas y resolver dudas con el ponente. Pero si deseáis formular vuestras consultas con antelación podéis enviarnos vuestras preguntas a infocasacampo@madrid.es y Francisco o Sandra las contestarán durante el seminario.

 

¿Cuándo y dónde?

Tendrá lugar viernes 23 de abril a las 12:00 h. a través de este enlace en nuestro Canal YouTube, donde podrás hacer consultas sobre el tema en directo.


Todo esto… y mucho más

Para ampliar la información sobre fauna y biodiversidad, te invitamos a consultar los siguientes enlaces:

SOS INVASORAS: avispilla del castaño

XX Semana de la Ciencia y la Innovación (ATENCIÓN: NOVEDADES)

 

¡¡Os esperamos!!