Practicando el botellón te expones a multas de hasta 600 euros, tanto por la Ley de Trastornos Adictivos (la conocida como “Ley Antibotellón”) como por la Ley de Seguridad Ciudadana.

Además, la falta de una distancia suficiente entre personas y la ausencia de mascarilla, junto a compartir vasos y botellas, o besarte o abrazarte, pueden convertir este encuentro social entre amigos en una experiencia mucho más angustiosa que recibir una multa por parte de la Policía: puedes contagiarte el coronavirus y transmitírselo a tus padres, abuelos u otra gente con la que mantienes relación.

Recuerda que es responsabilidad de todos y todas frenar los contagios y posibles rebrotes.

Sé responsable, no hagas botellón.