I+D HORTÍCOLA: El BIODIGESTOR de «Esta es una plaza»

Hace unos meses el jardín comunitario de Esta es una plaza instaló un biodigestor con el doble objetivo de seguir experimentando y reducir la huella de carbono asociada a la gestión de los residuos orgánicos domésticos de su comunidad de vecinos.

El biodigestor transforma de manera local y sencilla los restos orgánicos que se producen en nuestras casas en:

-Biogás: gas combustible (65% metano 35% dióxido de carbono). El biogás producido en el proceso lo han conducido hasta una placa de cocina.

-Fertilizante orgánico: los microorganismos presentes en el digestor transforman los residuos orgánicos en materia de fácil absorción por parte de plantas. Aplicar el fertilizante orgánico en suelos supone un aumento de la fertilidad del mismo y por lo tanto una mejora del rendimiento en la producción de alimentos.

Tratar los restos orgánicos en un digestor reduce nuestra huella de carbono al evitar que el gas metano producido en la descomposición de nuestros restos orgánico se liberare a la atmósfera. Además, aplicar fertilizante orgánico en suelos regenera la vida micobacteriana de éstos, favoreciendo que vuelvan a transformar el CO 2 del ambiente en oxígeno.

¿QUÉ SE PUEDE ECHAR AL BIODIGESTOR?

Es posible tratar todo tipo de residuo orgánico:

− Residuos vegetales
– Residuos de cocina
– Restos agroindustriales

No deben introducirse restos leñosos como ramas, troncos, hojas secas o papel debido al largo tiempo de descomposición que este tipo de residuos necesita.

¿CÓMO ES EL USO DEL BIODIGESTOR ?

Es un proceso muy sencillo:

  1. Mezclar los restos orgánicos con agua hasta cubrirlos a ras.

2. Verter el cubo por el orificio superior del biodigesto

3. Dejar a los microorganismos trabajar